La astrónoma Beatriz Villarroel afirma que enfrenta acoso dirigido y juego sucio tras su investigación sobre los UAP. En una entrevista actualizada el 17 de septiembre de 2026, detalló cómo siente que está siendo atacada por su trabajo sobre el fenómeno de las estrellas desaparecidas. Aunque no está sola, Villarroel forma parte actualmente de una revisión de los archivos de la NASA en colaboración con la Disclosure Foundation para buscar fenómenos aéreos no identificados.
La astrónoma Beatriz Villarroel afirma que enfrenta acoso dirigido y juego sucio tras su investigación sobre los UAP. La astrónoma siempre supuso que habría cierta resistencia a sus ideas cuando comenzó a investigar el fenómeno de las estrellas desaparecidas, pero no sabía hasta dónde podría llegar la gente. En una entrevista detallada realizada por el periodista George Knapp y actualizada el 17 de septiembre de 2026, describió cómo siente que ha sido atacada: "En 2021, ya empezaron a atacarme cuando sacamos el primer artículo, cuando vimos, 'oye', esto parece ovnis. En ese momento no me atacaron por trabajar con los ovnis. En ese momento fue gente que me bloqueó de conferencias por mi colaboración con Jeff Marcy".
Villarroel expresó su decepción con parte de la comunidad de científicos dedicada a los UAP, y señaló que ha habido ataques muy dirigidos que no fueron agradables, con juego sucio de fondo, incluido el contacto con colegas comunes y el intento de hacerle la vida lo más difícil posible. Señaló que, después de que se publicaran los artículos de investigación el año pasado, surgieron ataques muy dirigidos que no fueron agradables, con juego sucio tras bambalinas que incluyó contactar a colegas e intentar sabotear su posición profesional. En sus declaraciones, Villarroel aludió a conexiones que le hacen pensar en ciertos programas heredados, aunque se negó a nombrarlos explícitamente.
Las acusaciones representan una afirmación significativa sobre la supresión científica dentro de las comunidades académicas y de investigación de los UAP. El trabajo de Villarroel se centra en el fenómeno de las estrellas desaparecidas y sus posibles conexiones con los UAP, una investigación que, según ella, provocó un aislamiento profesional inicial cuando comenzó a colaborar con otros investigadores de este campo. Villarroel forma parte actualmente de una revisión de los archivos de la NASA en colaboración con la Disclosure Foundation para buscar fenómenos aéreos no identificados. Sus afirmaciones reflejan preocupaciones más amplias planteadas por los defensores de la divulgación de los UAP sobre la resistencia institucional a la investigación de fenómenos anómalos.
En su declaración completa, Villarroel criticó las tácticas profesionales utilizadas en su contra, y dijo: "Ha habido juego sucio de fondo. Incluido el contacto con colegas comunes y el intento de hacerme la vida lo más difícil posible. Y no creo que haya sido un acto muy bonito, y espero que la gente pueda actuar con más dignidad en el futuro. Y si no estás de acuerdo, puedes escribir un artículo científico en el que discrepes sobre la ciencia. No necesitas intentar destruir a otra persona". Enfatizó que el desacuerdo científico debe producirse a través de la revisión por pares y de artículos publicados, no mediante el ostracismo profesional o campañas coordinadas.
No está sola en su experiencia, ya que otras personas del ámbito de la astronomía —así como investigadores de ovnis— la apoyan mientras se intensifica la batalla por las pruebas que ha presentado. La comunidad científica en general se ha mostrado dividida sobre cómo abordar la investigación de los UAP, y parte de la resistencia institucional se atribuye a preocupaciones sobre la credibilidad científica y la metodología. Villarroel afirma que lleva un registro de estos incidentes para determinar si se está volviendo paranoica o si existe un patrón genuino de sabotaje profesional.
El momento de las acusaciones de Villarroel coincide con los renovados esfuerzos de divulgación gubernamental bajo el programa PURSUE de la administración Trump, que ha acelerado la desclasificación de documentos relacionados con los UAP. Su participación en el proyecto de revisión de archivos de la NASA de la Disclosure Foundation representa un reconocimiento institucional de que los investigadores serios merecen acceso a los registros gubernamentales sobre fenómenos anómalos. La experiencia de Villarroel plantea interrogantes sobre si las presiones institucionales y sociales pueden haber disuadido la investigación científica sobre los fenómenos UAP durante las últimas décadas, una preocupación que coincide con las recientes investigaciones del Congreso sobre la transparencia y la protección de testigos en la investigación de los UAP.