El congresista republicano Eric Burlison está considerando la posibilidad de que funcionarios de inteligencia estadounidenses que informaron haber visto orbes naranjas cerca de una base militar declaren públicamente, con un encuentro descrito como múltiples luces naranjas volando junto a un helicóptero mientras objetos más pequeños se desplazaban de forma errática en las cercanías. El relato aparece en un informe de entrevista del FBI hecho público en mayo de 2026 como parte de la publicación de registros sobre fenómenos anómalos no identificados (UAP, por sus siglas en inglés) por parte de la administración Trump. Avi Loeb sostuvo que las protecciones vinculadas a la iniciativa de divulgación de UAP del presidente Donald Trump podrían amparar información sobre una presunta tecnología no humana.
El congresista republicano Eric Burlison está considerando la posibilidad de que funcionarios de inteligencia estadounidenses que informaron haber visto orbes naranjas cerca de una base militar declaren públicamente, con un encuentro descrito como múltiples luces naranjas volando junto a un helicóptero mientras objetos más pequeños se desplazaban de forma errática en las cercanías. El inusual avistamiento se produjo cerca de una base militar secreta de la costa oeste durante una misión a finales de 2025. El relato aparece en un informe de entrevista del FBI hecho público en mayo de 2026 como parte de la publicación de registros sobre fenómenos anómalos no identificados (UAP, por sus siglas en inglés) por parte de la administración Trump. Al 11 de octubre de 2026, no se ha anunciado formalmente ninguna audiencia, pero el interés público de Burlison apunta a un posible impulso legislativo en torno al incidente.
Burlison dijo que algunos testigos ya se habían reunido con miembros del Congreso a puerta cerrada, pero no habían compartido todo el material de vídeo que, según se informa, se recopiló durante la misión. Burlison declaró al New York Post que llevar a personal de inteligencia a la luz pública podría exponer información sensible, señalando que «hay algunas personas que trabajan para la agencia para las que presentarse públicamente puede exponer otras cosas». La sensibilidad en torno a la identidad de los testigos subraya la postura protectora de la comunidad de inteligencia hacia el personal en activo, incluso cuando ofrece sus relatos de primera mano sobre fenómenos aéreos anómalos.
Uno de los testigos era un funcionario de larga trayectoria de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional, descrito como un burócrata de carrera desconocido para el público. El expediente es un relato de dos páginas escrito por un alto oficial de inteligencia estadounidense en el que se describe una misión en helicóptero a finales de 2025 en un polígono de pruebas que incluye fuertes golpes en las montañas, avistamientos de UAP reportados en noches anteriores, observaciones con FLIR del equipo de tierra, orientación por radar desde un Centro de Operaciones Conjuntas, observaciones de la tripulación del helicóptero mediante visión nocturna (NVG) y a simple vista, y orbes naranjas cerca tanto del helicóptero como de aviones de combate. Esta confirmación mediante múltiples sensores distingue el caso de los típicos avistamientos anecdóticos denunciados a las autoridades.
Un alto oficial de inteligencia de Estados Unidos a bordo de un helicóptero militar en el oeste del país a finales de 2025 observó, en sus propias palabras, «innumerables orbes naranjas» elevarse desde la ladera de una montaña, volar a menos de diez pies de su aeronave, mantenerse inmóviles sobre las palas de su rotor y luego superar en velocidad a los aviones de combate llamados para interceptarlos. Orbes naranjas similares aparecieron sobre los cazas, se encendieron uno a uno en formación horizontal, igualaron la velocidad y la trayectoria de vuelo de los aviones, y luego se atenuaron y desaparecieron, y el relato señala que esto se repitió varias veces mientras los cazas atravesaban el espacio aéreo y finalmente aterrizaban, tras lo cual más orbes naranjas se encendieron alrededor del helicóptero y formaron brevemente un triángulo antes de desvanecerse.
Avi Loeb sostuvo que las protecciones vinculadas a la iniciativa de divulgación de UAP del presidente Donald Trump podrían amparar información sobre una presunta tecnología no humana, mientras que una exención del Departamento de Guerra anunciada en octubre de 2026 estableció un canal protegido para que cierto personal proporcione información de defensa nacional relacionada con UAP a representantes designados. Este mecanismo legal, implementado en el mismo mes en que Burlison consideraba la vía congresional, podría facilitar el testimonio de los testigos sin exigir la divulgación pública completa de todos los detalles clasificados. La coincidencia entre las medidas de protección y las oportunidades de testimonio que están surgiendo sugiere una coordinación deliberada de políticas.
La iniciativa de divulgación de UAP de la administración contempla la revisión y publicación de registros, mientras que una exención del Departamento de Guerra anunciada en octubre de 2026 estableció un canal protegido para que cierto personal proporcione información de defensa nacional relacionada con UAP a representantes designados, aunque eso no establece por sí mismo que toda la información clasificada pueda divulgarse públicamente o durante una audiencia del Congreso. Los límites legales siguen siendo objeto de disputa, en particular respecto a qué constituye una divulgación pública admisible frente a las sesiones informativas clasificadas que se celebran en instalaciones seguras del Congreso (SCIF, por sus siglas en inglés).
El Congreso está impulsando sesiones informativas clasificadas a puerta cerrada en lugar de entornos públicos, y el Caucus UAP de la Cámara de Representantes busca a personas que tienen información pero no la compartirán en un entorno abierto, dejando claro que el SCIF es el lugar donde deben producirse las conversaciones reales. Esta preferencia institucional refleja la tensión entre los defensores de la transparencia, que exigen testimonio público, y los funcionarios de seguridad, que insisten en los controles de clasificación. El planteamiento cauteloso de Burlison —explorar «si» los testigos pueden hablar públicamente— reconoce esta limitación estructural.
El caso de los orbes naranjas llega en un momento crítico para la supervisión congresional de los UAP. Grusch acusó concretamente a la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA), la principal agencia de inteligencia militar del Pentágono, de obstruir los esfuerzos de supervisión del Congreso, argumentando que los registros solicitados por los legisladores no se han proporcionado en su totalidad pese a lo que describió como solicitudes legítimas del Congreso, e instó a la agencia a publicar documentos adicionales para su revisión y desclasificación. Si Burlison logra llevar a testigos de inteligencia ante el Congreso —ya sea en sesión pública o cerrada—, ello representaría el testimonio oficial de más alto nivel sobre encuentros con UAP de personal en servicio activo desde las audiencias de Grusch de 2023, y podría sentar un precedente en el reconocimiento gubernamental de una corroboración estructurada mediante múltiples sensores.