← Back to letters29/04/18 D539 T13-79 a 86 J.P. m.e.l. el 21/10/03
Título de la carta: problemática del aborto
Fecha: mención manuscrita española: recibida el 12 de abril de 1987
Destinatarios: Carmen María Barrenechea
Estos documentos están llenos de faltas de español o de puntuación. Hemos intentado respetar todo esto en la presentación. Las palabras subrayadas en negrita en este texto lo están solo para facilitar la localización, no así en el original.
UMMOAELEUUE
Señora esposa de Jorge Barrenechea llamada Carmen María. Le enviamos esta carta pero usted puede reproducirla para enviarla a sus siguientes hermanos:
DIONISIO GARRIDO
JORGE BARRENECHEA
RAFAEL FARIOLS (Barcelona)
JUAN DOMÍNGUEZ
JUAN AGUIRRE
JOSÉ JORDÁN
ALBERTO BORRÁS
LUIS JIMÉNEZ
JOAQUÍN MARTÍNEZ
JAVIER MUELA
ANTONIO ALBADALEJO (Murcia)
FRANCISCO MEJORADA
JULIÁN BARRENECHEA
HILTRUD NORDLIN (Barcelona)
J. GARCÍA MARTÍNEZ (Alicante)
Pero yo quisiera hombres de la Tierra que, teniendo en cuenta que en su país solo ustedes dirigen los destinos de la estructura social y que es costumbre que las cartas se les dirijan a ustedes por sus nombres, consideren que este informe está dirigido especialmente a mis “Hermanas de sexo”, las mujeres.
Esta vez, puedo llamarlas hermanas aunque pertenezcan a otra red social.
Que las esposas y parejas de los OEMII citados consideren que este mensaje no pertenece en propiedad a sus varones sino a ellas.
UMMOAELEUEE
Dirigida a la esposa de Jorge Barrenechea y a él mismo.
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29/04/18 Número de copias UNA que hacemos depositaria.
Señor Jorge,
Durante estos últimos días hemos sido interrogados por usted respecto a temas muy diversos. La exposición de cada uno de ellos ocuparía muchísimas hojas de papel. Pero nos ha parecido observar un nivel de fuerte emotividad en la cuestión referente a la suspensión voluntaria de la fase de gestación del humano naciente. Sabemos que entre los Hombres de la Tierra suscitar esta cuestión genera altos niveles de hipersensibilidad emocional y que usted desearía tener nuestra opinión al respecto, pensando que esto contribuiría a aclarar la nebulosa polémica suscitada en OYAAGAA sobre la legitimidad o ilegalidad de dicha suspensión.
Antes que nada queremos repetirle con una transparencia diáfana y sin equivoco que no debemos intervenir en sus debates de carácter ético. Nuestros conceptos sólo son válidos para nuestra comunidad en el astro frío UMMO y no deben servir para establecer modelos morales de comportamiento entre los humanos del astro frío Tierra.
Para comprender nuestra idea moral sobre el problema, debe primero renunciar a una sumisión incondicional a nuestra doctrina. La única manera de enfocar la cuestión será: ¿qué haríamos nosotros si con nuestros actuales esquemas bioéticos tuviéramos que enfrentar una situación similar a la de la Tierra (alto índice de expansión demográfica, riesgo elevado para la madre y el concebido durante la fase embrionaria, perspectivas oscuras para la vida futura del niño naciente, pobre nivel biotécnico en la asistencia a la gestación, presiones ideológicas de carácter financiero, religioso y político…?
Para entender nuestra idea moral respecto a la destrucción voluntaria del cigoto diploide, o del embrión o del feto durante su implantación uterina en la YIIE (Mujer) debemos primero esclarecer algunos conceptos básicos sobre la vida, sobre la bioética y sobre todo los factores trascendentes ligados al organismo.
Debemos precisar que la suposición de la interrupción del embarazo humano es casi desconocida en UMMO en nuestra época. El control biológico sobre el genoma del niño, nuestras posibilidades de asistir el curso de la gestación por la biotecnología (que nunca se realiza “in vitro”, es decir, en un medio externo a una matriz en la YIE, a pesar de la posibilidad de desarrollo del ser en gestación no sólo en un equipo de laboratorio, sino también implantado en una matriz biológica real separada de la mujer, las cuales son perfectamente viables para nuestros embriólogos) descartan toda la gama de riesgos que conducen a una deformación teratológica en el ser naciente y a una lesión patológica para la madre.
La situación en OYAAUMMO no es en absoluto comparable a la de OYAAGAA (esta palabra significa astro frío del cuadrado. Así es como llamamos a la Tierra porque las primeras señales electromagnéticas recibidas de ustedes recordaban la figura de un cuadrado).
Pensamos que el tema de la muerte libremente inducida de un ser por nacer cuando aún no ha salido del útero materno es en la Tierra objeto de una controvertida apasionada, suscitando en algunos OEMMII gritos de dolor y en otros indignación por la falta de libertad de la YIIE (MUJER) para disponer del fruto de su matriz porque todas las partes en el litigio ideológico tienen su parte de razón.
Definamos primero un principio bioético. Todo consumo de muerte de un ser en gestación (1) (en cualquiera de las fases del ser en gestación; desde su estado de cigoto diploide hasta su fase con carácter fetal desarrollado) es rechazable como violación de las leyes de WOA en cuanto tal aniquilación se realice frívolamente y sin necesidad, cuando no se temen consecuencias nocivas para el ser por nacer en el futuro y cuando el embarazo ha sido querido y asumido antes de que la fecundación sea consumada.
Si el nacimiento y la gestación no tendrán otras consecuencias nocivas para la madre, para el padre o para la sociedad, de orden superior a las que derivan del perjuicio a un proceso neguentrópico como es la embriogénesis.
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Pensamos que la discusión entre ustedes se centra en dos conceptos básicos. Ustedes elaboran definiciones muy confusas respecto a las dos nociones de VIDA y PERSONA, que son interpretadas de manera diferente por los laicos y por los humanos religiosos y creyentes. Para nosotros, la vida se define como un sistema o red molecular que sigue un principio neguentrópico (entropía decreciente en el tiempo) y que utiliza para sus reacciones de control del medio entrópico y neguentrópico la codificación y la información engramada a nivel cuántico, biomolecular y mesofísico (nivel cuántico en átomos de gas noble kriptón, biomolecular a nivel de proteínas y ácidos nucleicos, mesofísico a nivel de microrredes neuronales). Todo ser vivo está en correspondencia biunívoca con dos Universos extremos en la familia de Cosmos con velocidades de la luz C, C, C, C ... C (estos Universos extremos siendo de masa nula y de masa infinita 0, 1, 2, 3, n respectivamente). La comunicación con el Universo de masa nula solo es posible para el OEMMII. Es por esto que nos diferenciamos precisamente de organismos NO HUMANOS como en el caso de la Tierra un protozoo o un felino, una espora o un riñón, porque no aplicamos el término HUMANO a un órgano como el bazo o el pulmón del hombre, sino a la totalidad del OEMII. Para nosotros un órgano aislado como el tronco nervioso, el cerebelo o la vesícula biliar constituyen redes similares a las de un mamífero o un conífero. La vida es por tanto un concepto holístico que integra un proceso material, que se enriquece en complejidad creciente, de entidades cuyo sustrato capaz de engramar información está alojado en dos otros cosmos y microrredes atómicas cuya función es decodificar y codificar, emitir y recibir información intercosmótica. El denominador común de todos estos factores es la neguentropía. Sin embargo, podríamos intentar una definición simplificada de la VIDA:
LA VIDA ES NEGUENTROPÍA
LA MUERTE ES ENTROPÍA.
Las características más acusadas sin duda de una RED biofísica VIVA son:
Primero: ENGRAMAR INFORMACIÓN A NIVEL MESOFÍSICO Y MICROBIOLÓGICO.
Segundo: REPRODUCIRSE por sus propios medios.
Tercero: REACCIONAR frente al medio tras la captación de la información.
Tercero [sic, ya hay uno de tercero..., ndT]: Tratar la información.
Cuarto: METABOLIZAR la materia del exterior.
El concepto de PERSONA nunca ha sido definido en UMMO. Es una noción originaria de la Tierra que nos sorprendió cuando venimos a su astro frío. En efecto, en el ámbito científico existen conceptos muy diáfanos que pueden ser comprendidos por un español, un anglosajón o uno de mis hermanos de UMMO. Así, una serie de fonemas como « MICROONDAS » « MICROWAVE » ("OOAYE SAUUA") son palabras que en las diversas lenguas tienen un significado definido. Oscilaciones de periodo muy corto y longitud de onda centimétrica o métrica. Un físico de cualquier país de la Tierra no tendrá dificultad para entender estas (nociones) y otras nociones como « electrón » o « rotacional ». Cualquier biólogo tendrá una idea suficientemente clara de lo que se entiende por « blastómero » o « cordado ». No se trata de conceptos convencionales sino de correspondencias biunívocas entre palabras y entidades físico-biológicas reales. Pero el concepto semántico difiere cuando se trata de símbolos, códigos convencionales o conceptos jurídicos. Ustedes usan como símbolo de peligro el ROJO, nosotros el VIOLETA, el ROSÁCEO O EL LILA. Los nazis de Alemania usaban la esvástica y los conceptos jurídicos de « persona », « vejaciones », « cónyuge », « espacio aéreo », « derecho natural » son tan vagos y evanescentes que reciben tratamientos antagónicos en el marco de diversos códigos legislativos separados en el espacio y en el tiempo.
29/04/18 De esta manera, una noción como PERSONA no se define por sí misma sin que una comisión de expertos juristas o teólogos CONVENGAN en una época y lugar específicos en otorgarle un significado caprichoso. Es aquí donde el ser en gestación es considerado por algunas legislaciones como «objeto de Derecho» y se le niega todo estatus jurídico en otros marcos legales. ¿Somos personas para los juristas de la Tierra, nosotros los hermanos de UMMO? Es evidente que no tenemos personalidad jurídica, como los insectos y los hongos no la tienen. Cualquier científico de la Tierra, si nos capturara, podría hacernos objeto de sus experimentos biológicos como si fuéramos conejillos de indias sin infringir ninguna ley, pues a los ojos del legislador los OEMMII de otro astro planetario no entran en su concepto de personas. Toda discusión sobre si el feto es o no una PERSONA es tan estéril e incongruente como comenzar una controversia sobre si el “peligro es rojo o lila”. Los juristas creyentes afirmarán que el embrión es una «persona», influenciados por su fe religiosa; y los legisladores laicos materialistas preconizarán que no se le puede conceder ese estatus mientras el ser por nacer no salga de la cavidad uterina. El tema no se agotaría porque habría un consenso generalizado a favor o en contra, dado que no dejaría de convertirse en una convención sin ninguna correlación científica. Tampoco aporta claridad definir al ser en gestación en términos asociados a la VIDA HUMANA o a la NO-VIDA. LA VIDA HUMANA es toda porción molar o molecular de tejido humano (un músculo o el colon son porciones molares. Algunas células epiteliales son porciones moleculares.) Entendiendo como humana aquella en cuyo núcleo celular existen 46 cromosomas humanos. Pero uno de nuestros dedos o una célula del tejido conjuntivo de la dermis contienen cromosomas humanos y nadie duda que se puede extirpar un pulgar o extraer una simple biopsia sin que se viole la ley moral. Si se objeta que el embrión o feto en el útero materno mantiene en sus núcleos genomas distintos a los de la madre, la cuestión seguirá sin aclararse porque en el caso de un trasplante de riñón o de una porción de epidermis proveniente de otra persona la carga cromosómica también es distinta. ¿Se violará la ley acusando de asesinato a quien, por necesidades clínicas, extirpe el tejido implantado? Como ejemplos parabólicos de lo absurdo que se incurre con estos argumentos basados en el concepto de vida humana, imaginen dos situaciones que podrían darse en el futuro de la Tierra siempre que la Biotecnología haya alcanzado un desarrollo suficiente. Supongan que extraen de una YIEE prisionera que cumple una condena por privación de libertad, una célula de su cuerpo mediante una biopsia. Luego, dividiendo a la mitad su carga cromosómica y seleccionando los cromosomas, fundan el semi-genoma con el de un espermatozoide masculino dentro de un óvulo ajeno vacío de ADN. Sigue un proceso de maduración en laboratorio y el acto siguiente, mediante una simple intervención, con anestesia previa y acondicionamiento del soma femenino para evitar rechazo inmunológico, implantan el embrión en el útero de la prisionera. ¿Violará la ley si, una vez en libertad, extirpa al niño no deseado? En otra suposición, un biotecnólogo logra sintetizar en laboratorio, como nosotros hemos hecho, una gran cadena de genes correspondiente a la humana. Desde hace muchos años nosotros en UMMO podemos fundir una gran secuencia de nucleótidos para sintetizar seres humanos, aunque en la práctica el proceso se reduce a estudios biotécnicos sin otras consecuencias. Es evidente que este científico puede inyectar esa carga en un óvulo que en resumen constituye la estructura de un cigoto diploide.
29/04/18 ¿Se presentaría un grave problema bioético si el científico que logra la creación de los cromosomas humanos aniquilara posteriormente su obra? De esta manera, la controversia entre creyentes y escépticos en la Red Social terrestre es totalmente insoluble cuando se centra en problemas del tipo: ¿es el feto sí o no una persona, es sí o no una Vida humana? Pero para los hombres que aceptan un credo religioso, el problema se centra en otra cuestión importante. ¿Cuándo se asocia el alma al ser por nacer? ¿En el momento de la fertilización? ¿En el momento en que el antiguo cigoto se transforma en mórula? ¿Cuándo en el embrión comienzan a diferenciarse los diversos tejidos? Para algunos creyentes de la Tierra, creen que está claro que el cigoto está ligado al alma. Es una afirmación temeraria en el estado actual de la investigación científica y teológica que se
Lettre Ummite#688