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Lettre Ummite#852

Carta Ummo 852

29/04/18 En uno de los estudios entregados por los supuestos hombres de "Umo", se mencionaba a un famoso cardiólogo norteamericano, como persona que recibía de ellos otra serie de informes científicos. Después de haberlo localizado en identidad y domicilio, le envié una prudente carta exploratoria fechada el 4 de marzo de 1966, a la que me respondieron el 13 de marzo del mismo año, y que también guardo lógicamente en mi expediente de este asunto como un nuevo testimonio de valor. En su amable respuesta, comienza mostrando sorpresa de que un médico español como yo haya entrado en contacto con estos señores de Umo. Continúa expresando una serie de temores al respecto y, tras mostrarse totalmente convencido de la adecuación del origen extraterrestre a nuestros misteriosos hombres, me invita a guardar una consigna de silencio. Lamento no estar de acuerdo con mi ilustre colega estadounidense en lo que respecta a estos dos últimos puntos de vista, acusándole de falta de matices. Sin embargo, su testimonio constituye una prueba de indudable solidez en relación con el hecho de que sus actividades no se circunscriben solamente a la zona de la Península Ibérica, como creí al principio. En conclusión, estimo: Que es indudable que nos encontramos ante algunos individuos con formación cultural científica y técnica muy elevada, dotados de medios técnicos desconocidos al menos para mí y para los otros dos testigos que conozco (el doctor en Medicina de EE. UU. que he citado y el joven experto contable). Al menos en el ámbito de la Medicina, muestran una erudición verdaderamente fabulosa. (He tenido conversaciones telefónicas con dos de los supuestos visitantes). Sobre esta base, ¿podemos concluir que sus afirmaciones sobre su supuesta procedencia extraplanetaria son ciertas? Creo que debemos caminar con cuidado en un terreno tan resbaladizo. Ni siquiera he visto personalmente a estos individuos. El único testimonio del que dispongo es el del joven mencionado y su esposa, quienes los describen como personas normales, parecidas en complexión a individuos de nacionalidad alemana o nórdica. Estimo que es muy sospechoso que seres procedentes de otro supuesto planeta carezcan de rasgos morfológicos atípicos. Me niego a creer que individuos de cualquier planeta habitado puedan presentar una fisiología similar a la de nuestra especie humana terrestre. No me imagino cómo pueden desplazarse desde allá sabiendo que, incluso viajando a la velocidad máxima posible, su viaje duraría 14 años. En relación con esto, no puedo ocultarles un hecho que reviste una gran importancia frente a tal hipótesis. Reconozco evidentemente que a lo largo de nuestras conversaciones telefónicas nunca pude detectar un solo error, ni una sola falta en la exposición científica de sus informes. No pude registrar ni una sola vez, en el contexto de sus estudios mecanografiados, datos erróneos o en contradicción evidente con sus afirmaciones posteriores. Pero recuerdo que en cierta conversación (y sus palabras fueron grabadas en cinta magnética) me indicaron que un cierto viaje realizado por ellos hacia Australia duró solo unos ocho meses. ¿Cómo puede una afirmación así presentar coherencia con su versión de la distancia a ese supuesto planeta (14 años)? Reconozco que la Física y la Astronáutica no son precisamente mis campos de erudición, pero en principio no me explico tal anomalía. Al punto de preferir no preguntarles la razón de esta evidente contradicción para no hacérselo notar. Reconozco que, a pesar de todo, las objeciones anteriores no forman un cuerpo de doctrina homogénea que...