Los últimos archivos ovni del Pentágono, publicados el 23 de octubre, documentan objetos voladores misteriosos, extrañas criaturas de siete pies, supuestos skinwalkers y décadas de avistamientos frente a la costa de California como parte del programa PURSUE lanzado en mayo de 2026. Un memorando de tres páginas de AARO (DOW-UAP-D176) describe un encuentro de 2026 en un sitio de seguridad nacional no revelado en el oeste de EE. UU., donde dos agentes federales presenciaron una nave triangular de color negro mate. Documentos de investigación vinculados al Pentágono afirman la existencia de criaturas extrañas y un posible portal cerca del Rancho Skinwalker de Utah, a partir de una investigación de BAASS de 2010 que entrevistó a más de 25 testigos.
El séptimo lote de registros desclasificados de fenómenos anómalos no identificados (UAP) del Pentágono, publicado el 23 de octubre por el Departamento de Guerra como parte de PURSUE, contiene relatos detallados de supuestos skinwalkers, una nave triangular negra y silenciosa, y décadas de avistamientos sin explicación. La publicación de 28 archivos representa otro importante entregamento en lo que se ha convertido en la mayor divulgación pública de material UAP del gobierno estadounidense en la historia. Estos documentos abarcan varias décadas y cubren múltiples categorías de fenómenos sin explicación, desde avistamientos históricos frente a la costa de California hasta encuentros contemporáneos en instalaciones militares sensibles.
Entre los documentos más llamativos figura un memorando de AARO (DOW-UAP-D176) que describe un encuentro de 2026 en el que agentes federales presenciaron una nave triangular de color negro mate en un sitio de seguridad nacional no revelado del oeste de Estados Unidos; los testigos estimaron que el objeto tenía una envergadura de 13 a 15 pies y un perfil delgado, sin cabina, ventanas, hélices ni características visibles de aeronave convencional. Agentes del FBI informaron de un UAP triangular negro y silencioso que flotaba sobre una cresta montañosa antes de acelerar a la velocidad de un avión de combate. Según el informe, las vistas ópticas a través de binoculares no revelaron aberturas de propulsión, elementos giratorios, remaches, paneles, ventanas, cúpula, estructuras de cabina, ni protuberancias o características estructurales en el UAP. La ausencia de firma acústica —descrita en los documentos como "silencio acústico absoluto"— distingue este encuentro de cualquier aeronave tripulada conocida.
Documentos de investigación vinculados al Pentágono detallan las afirmaciones de testigos sobre misteriosas criaturas con aspecto de perro cerca de un rancho de Utah; una investigación de 2010 de Bigelow Aerospace Advanced Space Studies (BAASS) registró relatos de más de 25 testigos e incluyó una revisión histórica de 2024 de AARO del Pentágono sobre la investigación paranormal en la propiedad. Las pruebas de laboratorio de los materiales recuperados encontraron secuencias de ADN comúnmente halladas en perros domésticos y otra muestra coincidió con la de un mapache, según el informe de laboratorio incluido en el expediente. El informe no aportó confirmación fotográfica de skinwalkers ni pruebas de una puerta interdimensional; no obstante, los archivos ofrecen un atisbo de las insólitas alegaciones examinadas por un contratista financiado por el Pentágono.
Documentos recién desclasificados y publicados por la Casa Blanca en la divulgación de documentos del viernes por la mañana sugieren que un popular destino turístico frente a la costa del sur de California —la isla Catalina— fue en su día un punto caliente de avistamientos ovni, con detalles que se remontan hasta finales de la década de 1940. Un informe particularmente intrigante data del 25 de junio de 1952, cuando tres Boy Scouts que excursionaban cerca del Campamento Fox informaron haber visto un objeto plateado surcando el cielo, desplazándose a una velocidad estimada superior a la de un jet convencional antes de realizar un viraje ascendente y aparentemente desaparecer por desintegración. Otro informe de noviembre de 1953 describe un objeto redondo de color blanco purpúreo sobre la isla Catalina que permaneció inmóvil y luego se desplazó hacia el noroeste en dirección a Los Ángeles en aproximadamente 10 minutos siguiendo una trayectoria de vuelo nivelada. El documento final detalla el avistamiento por parte de un civil en marzo de 1955 de un objeto aproximadamente del tamaño de una moneda de cinco centavos sostenida con el brazo extendido, muy brillante y de color naranja, que pareció caer en vertical cerca de la isla Catalina.
Misteriosos triángulos negros avistados viajando a 1.800 mph sobre bases militares secretas de Estados Unidos quedaron revelados en la última divulgación de archivos ovni, que marca el séptimo lote de documentos puesto a disposición del público bajo el programa PURSUE. El periodista Ross Coulthart declaró a NewsNation que los informes sobre triángulos negros sobre instalaciones gubernamentales se remontan a casi un siglo, y afirmó: "Creo que nos están tomando el pelo", mientras esperaba que el presidente Donald Trump cumpla su promesa de transparencia total, reconociendo que el tiempo podría estar agotándose. Coulthart sostuvo que sus fuentes afirman que existen imágenes y vídeos de mayor resolución que no fueron publicados en los archivos PDF, y describió una oportunidad para que Trump se convierta probablemente en el primer presidente de la historia en ser completamente abierto sobre lo que el gobierno, el Pentágono y la comunidad de inteligencia saben acerca del fenómeno.
La falta de infraestructura de sensores en algunos sitios de encuentro significa que los investigadores solo dispusieron de relatos de testigos, una carencia que los propios informes de AARO reconocen. Esta limitación persistente subraya uno de los desafíos centrales que enfrentan las investigaciones oficiales de UAP: establecer una atribución concluyente sin datos instrumentales exhaustivos. La ausencia de datos de sensores corroborantes del encuentro del triángulo negro de 2026, pese a haber ocurrido en una instalación sensible de seguridad nacional, plantea interrogantes sobre las capacidades de vigilancia en estas instalaciones y sobre qué protocolos guían la documentación de UAP.
Los informes de la isla Catalina no establecen que los avistamientos involucraran actividad extraterrestre; investigaciones previas de la inteligencia estadounidense sobre avistamientos ovni han examinado cientos de informes sin establecer un origen extraterrestre, y los registros recién publicados de la isla Catalina ofrecen otra mirada a encuentros históricos, pero los objetos descritos por los testigos siguen sin identificar. Todos los casos de todas las publicaciones de PURSUE y el informe de AARO se describen oficialmente como no resueltos, no confirmados, una distinción que el propio Pentágono repite en cada publicación. Este encuadre constante refleja la posición declarada del gobierno de que estos incidentes, independientemente de sus características, permanecen sin explicación en lugar de haberse demostrado que tengan un origen extraterrestre o de un adversario extranjero.
La publicación del Lote 7 llega mientras la administración Trump mantiene su compromiso de divulgación de cara a las elecciones de noviembre. Están previstas más publicaciones, según dijeron funcionarios gubernamentales a un pequeño grupo de periodistas a finales de octubre. La incorporación de registros históricos que abarcan desde la década de 1940 hasta 2026 —junto con la investigación de contratistas sobre fenómenos paranormales y encuentros militares contemporáneos— refleja un esfuerzo más amplio por crear un archivo público integral de documentación relacionada con UAP, ya sea de naturaleza concluyente o especulativa.