← Back to lettersQuerido Ignacio:
He recibido tus cartas. Siempre he pensado igual, que Ummo es verdadero. Reconozco que he tenido altibajos de matiz, no de fondo. Además, si su origen presunto no fuera verdadero, también me quedaría la información de Ummo, la inconcebible funcionalidad otorgada, la anticipación científica, cosmogónica, ontológica y ética que los informes destilan. Creo que lo menos importante es la faceta anecdótica, cuando en general es la que más se remueve. Entiendo que el signo de Ummo no es misterioso, porque misterioso se aplica a lo que oculta misterios y hace entender cosas abstrusas donde no las hay. Y ese signo equivale a la firma de compromiso de alguien que, realmente, expone conceptos –sobre las cosas– que no tienen defecto y son, de manera intuitiva y científica, una buena aproximación a la certeza. No sé si han regresado a su "inexistente" planeta. Lo único que constato son los tres largos años de silencio, tal vez como consecuencia de las declaraciones de Peña, que interpreto como una sugerencia de su parte para lograr que Ummo se desvanezca de las mentes de los entusiastas y de los mediocremente informados; y eso ha sido a nivel mundial. Pero no hemos caído en esa trampa. Sin embargo, en la primera carta, quien firma dice que lleva 2,4 años en la Tierra y que se ocupa recientemente de los españoles.
Ahora nos invitan a participar de nuevo en un grupo remodelado que (interpreto) debería ser más prudente y discreto que el grupo anterior, escandaloso y de confrontación. Quizás estamos ante una nueva etapa informativa, cuya continuidad dependerá de nuestro comportamiento. Todos tenemos que entender, de una vez por todas, que lo que menos desean es la publicidad de sus escritos. Y la continuidad informativa – aún una vez más – dependerá de eso.
Te adjunto la copia que he mecanografiado de las dos cartas. Creo que son auténticas, por varias razones. He considerado apropiado cubrir algunos párrafos que se refieren a cuestiones íntimas y particulares. Aún ignoro cuál será el trabajo real que nos asignan, dejando de lado el trabajo insignificante que me corresponde con las llamadas telefónicas y las cartas que estoy enviando a los amigos.
Te hablé por teléfono porque creo que eres uno de los "amantes" más característicos del tema Ummo, y que han dejado a mi juicio la elección de los componentes del nuevo grupo. Pero, al mismo tiempo (ya te lo mencioné por teléfono) te pido, formalmente, que estas cartas que te envío hoy las guardes para ti, al menos por el momento. No las incluyas en tu Ummocat ni en ninguna parte. Seamos prudentes a la espera paciente de más instrucciones.
Imagino que esto representa un esfuerzo para ti. Considera – a todos los efectos – que el período de silencio mencionado continúa aún.
Te pido, por favor, que me prestes atención. Tenemos que armarnos de paciencia si, realmente, deseamos continuar absorbiendo información trascendente con el fin de colaborar, de la manera más eficaz, en el objetivo que pretenden alcanzar.
Imagínate que al "nivel cuántico" que nuestro cerebro puede alcanzar (en situaciones determinadas) es capaz de informar, a su vez, a nuestro B.B. Esta pretensión es su ayuda más eficaz, antes que la satisfacción de nuestra curiosidad sobre cuestiones que consideran inoperantes o perjudiciales para nuestra mediocre cultura.
No les decepcionemos de nuevo mostrándoles interés por historias periféricas, como por ejemplo, "La mano cortada de Albacete".
Francamente, prefiero que nos hablen de las diversas funciones a las que se ajusta la "masa imaginaria".
Un abrazo
1077 / 1373
Lettre Ummite#1078