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Lettre Ummite#128

Carta Ummo 128

29/04/18 han evolucionado a lo largo de nuestra historia, la mujer cubre siempre con una disciplina rigurosa su tórax durante toda su vida. Sin embargo, no tiene ninguna reticencia en lo que respecta a los muslos, los brazos, la cabeza, la garganta, las manos y los pies que no son considerados zonas erógenas. Lo mismo ocurre con los labios y el beso, que no tienen sentido para nosotros. Son zonas erógenas (más que en las mujeres terrestres): los órganos genitales, los senos, el vientre y las nalgas. Nuestras mujeres nunca se desnudan por sí mismas delante de un hombre que no sea su esposo, ni delante de otras mujeres. Cuando la YIE (MUJER) debe someterse a una intervención quirúrgica, se cubre previamente la piel con un UBAA SIAA (especie de pigmento coloidal que colorea la piel con manchas policrómicas). Esta sustancia químicamente inerte no perturba el epitelio en su tratamiento terapéutico. El grado de humillación que sufre la mujer cuando esta norma es transgredida contra su voluntad es muy intenso, hasta el punto de que una de las penas previstas por el código legal de UMMO sea precisamente la desnudez. Pero la mujer puede exhibir su constitución orgánica con ciertos límites fijados por el UAA (CÓDIGO RELIGIOSO-MORAL) para influir sexualmente en el hombre. Niños y niñas se educan a partir de los 13,68 años en una especie de UNIVERSIDAD, pequeñas ciudades en miniatura donde la disciplina es rígida, lo que condiciona toda su vida a esta formación. Estos centros se llaman UNAWO UE. La coeducación se aplica solo a ciertos grupos reducidos de adolescentes cuyos miembros acusan en el electroanálisis cerebral y en el examen psíquico tendencias a la homosexualidad. Tendencias que hemos podido corregir desde hace mucho tiempo. Durante algunas horas del día, los juegos y las uniones amistosas entre jóvenes de ambos sexos están autorizados, cuidadosamente estimulados y regulados. Es hacia los 15,5 años cuando el adolescente debe elegir a su pareja y someter su elección a las autoridades docentes que examinan, gracias a la red de SANMOO AYUBAA (CEREBROS O ORDENADORES de UMMO), la posible incompatibilidad fisiológico-mental de la futura pareja. Si el resultado es positivo, el chico hace esta solicitud (hasta ahora mantenida en secreto) a la joven elegida. Además, esta suele ser más joven que el chico desde un punto de vista fisiológico, lo que significa que aún no ha tenido su primera menstruación. Si acepta, ambos deben esperar a que se produzca esta fase biológica de la UUYIE (NIÑO) para poder comenzar sus relaciones. No pueden comunicarse ni fonéticamente ni telepáticamente y una transgresión descubierta provocaría la ruptura del matrimonio previsto, además de la vergüenza pública de los transgresores. A una edad (que varía según las regiones y la constitución fisiológica), comprendida entre 15,4 y 16,6 años (terrestres), la joven alcanza la pubertad y celebra una pequeña fiesta con sus amigas estudiantas (la confesión de la primera menstruación y de las siguientes no es "tabú" en UMMO) y aprovecha para dar la segunda respuesta —positiva o negativa— al joven solicitante. Entonces comienzan una especie de compromisos durante los cuales, mientras continúan sus estudios, los dos niños reciben una intensa formación por parte de instructores especializados; formación orientada hacia la vida matrimonial desde el punto de vista sexual, religioso y planificación de las funciones conyugales. Los instructores muestran a cada uno la biografía íntima del otro y sus características psico-fisiológicas adaptando rigurosamente esta educación a dichas características. Además, paralelamente a esta formación, se establecen relaciones espirituales y corporales; estas últimas limitadas a un modo puramente táctil, sin que ninguno de los dos compañeros tenga acceso directo a las zonas erógenas del otro. La duración límite de esta fase de relaciones pre-matrimoniales es fijada al casal por las autoridades docentes que están atentas a los diversos factores que intervienen en cada caso (estos factores se ponderan matemáticamente y se tratan en los ordenadores de la Red Mundial ya mencionada). Pero no crean que tales planificaciones nos convierten en simples máquinas exentas de libertad, intimidad y espiritualidad. Precisamente la ayuda de tales medios hace más fructífero, desde un punto de vista espiritual, el matrimonio porque al dar a los jóvenes información exacta y una orientación que integra todos los factores somáticos, mentales, religiosos y filosóficos que rodean sus compromisos, se evita con un porcentaje muy alto las enormes crisis provocadas por los bruscos contrastes psicológicos que sufren los jóvenes terrestres que no han tenido tal orientación. 126 / 1373