← Back to lettersA FERNANDO SESMA MANZANO
MADRID
SEÑOR: Hoy deseo dictar personalmente esta carta. En lo que a mí respecta, hemos hablado tantas veces por teléfono que no creo equivocarme al afirmar que existe entre nosotros una corriente de afecto mutuo. Soy menos hábil en castellano que mi hermano que está bajo mis órdenes, pero a cambio, mi simple voluntad llena de cordialidad reemplazará ventajosamente la indigencia de mi vocabulario.
Bien amigo: me entristeció observar en el timbre de su voz cierta amargura porque piensa que lo hemos abandonado por una minúscula transgresión de su parte. No: no vamos a hacerlo. Es cierto que por disciplina (ESO NUNCA SE HA CONSIDERADO UN CASTIGO) limitamos las comunicaciones telefónicas mientras no haya probado su buena voluntad. Ya, en la última reunión, observamos su gesto; hizo menos referencia a esas experiencias. Pero es injusto con nosotros, Sesma. No hemos exigido que deje de creer en ello, comprendemos el profundo interés que siente por Saliano y por sus enseñanzas. Nunca le pondremos contra la pared, según la expresión consagrada. Nunca le hemos pedido que marque una preferencia por nosotros y cese de referirse a él. Solo le pedimos que use días y horas diferentes cuando tenga la amabilidad de referirse a nuestra enseñanza.
Adiós: Amigo: Nunca usamos esta fórmula de despedida y deseo mucho que la interprete en el sentido de "hasta mañana". Pienso que pronto me autorizarán a hablar con usted y trataremos de reanudar los agradables debates que forjan mi profunda amistad. Dejo de dictar a mi hermano que va a aclarar más las ideas que no logro expresar sin dificultades.
DICTADO DEI 98, hijo de DEI 97. No nos queda mucho por decirnos, Sesma. Somos realmente profundamente sinceros cuando le decimos que es una de las pocas personas de su Planeta que han aceptado con valentía, sin tener en cuenta las críticas de quienes lo rodean, la versión de nuestra identidad; y por lo tanto debíamos sentir un verdadero afecto por usted.
Por eso nos entristeció su última etapa de retirada. Primero fueron algunas insinuaciones por su parte diciendo que estaba menos entusiasmado con esta experiencia. Luego, su negativa a aceptar la solicitud que formulamos respecto a abstenerse de mencionar sus experiencias anteriores mientras hablaba de nosotros. Y finalmente, una duda expresada frente a todos acerca de nuestra entrevista fallida con el Sr. Gran, a quien efectivamente le enviamos una carta, ya que no pudimos tener contacto telefónico con él. Reconocemos que este último punto no tenía mucha importancia, aunque pudiéramos interpretarlo como síntoma de un estado de ánimo mucho más frío hacia nosotros.
Intentamos entonces interpretar sus deseos, con tristeza, pero también con respeto a pesar de su apatía, y nos retiramos progresivamente pensando que este contacto con nosotros ya no le interesaba. Además, estamos convencidos de que usted fue tan caballeroso y discreto que no se atrevió a decirlo abiertamente. No interprete esto como una sanción, Sesma. Esto constituiría una crueldad gratuita hacia usted. Solo esperamos su punto de vista. Esperamos su gesto noble y abierto. No exigimos que rompa con sus amigos ni que esté sentado entre dos sillas. Además, si alguien debe renunciar, es mejor que seamos nosotros antes que someterlo a una tensión espiritual cruel y fuera de lugar.
Si tiene verdadera afinidad hacia Saliano, hacia sus ideas, hacia su personalidad enigmática, sea fiel. Más aún: ¿no cree que eso no es un obstáculo para que continuemos con esta corriente de amistad sincera que surgió entre nosotros? Dedíquele la mayor parte de su tiempo, dedíquele, si lo desea, el 100% de las horas que pasa con sus amigos de la Sociedad. Solo le pedimos que les indique los días dedicados a esos encuentros, evitando toda alusión a esas experiencias. No lo interprete como un desprecio hacia ellos, Sesma. Las razones son sencillas: deseamos evitar toda confusión.
Sea sincero, Sesma: tenga el valor de hacer una encuesta anónima por escrito entre los miembros del grupo. Al menos le servirá para saber qué piensan las personas y entonces podrá tomar una decisión. No olvide que hemos escuchado conversaciones llenas de críticas hacia usted porque se mostraba reiterativo en sus discursos. Aprenda también a escuchar, no olvide que muchas personas no tienen facilidad para expresarse, para enunciar su punto de vista en voz alta. Y de verdad en verdad, le afirmamos que es posible conciliar su afinidad hacia nosotros y hacia otros grupos y personas. No se torture pensando lo contrario.
Le repetimos solemnemente, aunque usted busque identidades e interpretaciones que digan lo contrario, QUE NO TENEMOS NINGÚN VÍNCULO CONOCIDO CON SALIANO Y SUS GRUPOS. Si a pesar de todo cree ver en ciertos números, palabras o símbolos aparentes, un significado oculto de afinidad, respetaremos su criterio SIN COMPARTIRLO EN LO ABSOLUTO.
Sesma: seguiremos enviándole informes. Existe una sola objeción: quizá sería oportuno cesar TEMPORALMENTE nuestros envíos ya que generalmente usted descansa en el período estival. Expréselo en voz alta, para que podamos oírlo, en la próxima reunión. Díganos también qué piensa hacer respecto a la distribución de días y horas. Mientras tanto, seguirá recibiendo informes.
Pensamos que con un poco de buena voluntad de su parte, podremos retomar las comunicaciones telefónicas después de la autorización de nuestra hermana. Somos conscientes de que usted ha cumplido hasta ahora, noblemente, algunos compromisos. Nos damos cuenta de que su pequeña transgresión ha sido casi involuntaria y provocada por la sincera afinidad espiritual que usted siente por Saliano y que en realidad no quiso herirnos ni desacreditarnos. Le pedimos que devuelva a D. Dionisio Garrido su Fotografía expresándole, a riesgo de repetirnos, nuestro más sincero agradecimiento. Hemos observado en este Señor un interés extraordinario hacia nosotros. Queremos enviarle algunos documentos siempre que él le haga llegar (por copia) para una lectura posterior y una difusión si usted lo considera interesante. No espere ninguna autorización para hablar, pero no es imposible que en una fecha lejana podamos entablar conversaciones cordiales.
Finalmente le pedimos comprensión en cuanto a la línea general de nuestro estudio. Usted comprende que no podemos resumir en unas pocas docenas de páginas ciertas enseñanzas sin pacientes rodeos para acceder a explicaciones secundarias. Estamos lejos de haber terminado. Cualquier libro elemental de su Planeta es más extenso. No podemos ni debemos condensar ideas que ya están resumidas. Por favor, haga entender esto a los más inteligentes. Los demás, por muchos esfuerzos que haga, no lo entenderán porque ignoran el tiempo necesario para asimilar una verdadera formación. El hecho de continuar o no depende más de usted que de NOSOTROS. Nunca tuvimos la intención de cesar el envío de estos informes salvo para obedecer las órdenes de nuestra superiora. Debemos reconocer que esta vez tuvimos de su parte una reacción más drástica. Finalmente no ocultamos que estamos contentos de constatar que ella no tomó muy en serio esta pequeña falta; al contrario, se mostró muy comprensiva.
Lettre Ummite#223