← Back to lettersMadrid, 16 de noviembre de 1967
Señor Antonio Ribera
BARCELONA.
Estimado señor:
Supongo que durante su reciente visita a Barcelona, mi buen amigo D. Julián Delgado, le habrá puesto al tanto de los acontecimientos que he vivido con supuestos ETs. Para darle una visión más justa, voy a contarle brevemente lo que me ha sucedido.
Hace mucho tiempo que me intereso por todo lo relacionado con los platillos volantes llamados de forma más científica OVNIs. En la primavera del año 1960, supe que en Madrid existía "LA SOCIEDAD DE AMIGOS DE LOS VISITANTES DEL ESPACIO" cuyo local estaba en una sala del café León, 59 calle Alcalá cuyo letrero es "LA BALLENA ALEGRE". En realidad, más que una sociedad, se trataba de un grupo de personas que acostumbraban a pasar juntos las noches de los martes, alrededor de las 20 horas. Las reuniones eran dirigidas por un señor al que los participantes llamaban Profesor, no sé las carreras que había cursado, pero lo único que tenía claro era que pertenecía a los Telégrafos. Su cultura filosófica se limita al conocimiento de textos que recita de memoria gracias a su excelente memoria - textos que, por cierto, yo he leído. En cuanto a sus conocimientos de ciencias y matemáticas, son nulos. Y, como ya le he dicho, asistí varias veces a esas reuniones. Pero nuestro profesor se limitaba a contar relatos alucinantes en los que decía ser el protagonista delante de un auditorio de mujeres menopáusicas que lo escuchaban complacidas. A mi juicio, como esos relatos no tenían nada que ver con los OVNIs, dejé de ir a escucharlos.
En febrero de 1966, hubo en Madrid, por la zona de Aluche, un aterrizaje al que usted y su colega Marius Daget hacen referencia en sus últimos libros. Supe del hecho por la prensa y decidí asistir nuevamente a esas famosas reuniones. Se trataban temas bien diferentes. El profesor afirmaba que un extraño ser extraterrestre le llamaba casi todos los días y le enviaba informes mecanografiados que llamaron mi atención. Al principio, pensé que esta historia de las llamadas telefónicas era pura ficción, o que se trataba de una broma de alumno travieso que quería hacerle al profesor, lo cual no era difícil. En cuanto a los informes mecanografiados, primero pensé que el profesor los había redactado él mismo o el pequeño bromista de las llamadas. Pero como la broma amenazaba con durar mucho y las notas mecanografiadas se volvían cada vez más complejas y contenían un contenido científico, descarté totalmente la hipótesis de que el profesor las hubiera redactado. Empecé a sospechar la obra de un grupo de estudiantes o de un paranoico con un alto grado cultural que intentaba divertirse. Sin embargo, me sorprendía la profusión de dibujos a color más bien precisos que ilustraban notas muy bien estudiadas que suponían horas de trabajo. Terminé por pensar que no podía tratarse de una broma - no se dedican tantas horas de trabajo a una simple diversión ya que así, todas las semanas, el profesor recibía ese tipo de notas durante meses enteros.
Motivo de esta llamada: presentarme a mí mismo así como a todos los corresponsales terrestres que también recibían notas informativas (unas 200 personas aproximadamente) sus condolencias por el fallecimiento del cosmonauta ruso KOMATOV. (Nota del traductor: fallecido el 24/04/1967 – misión Soyuz 1 - duración 1 d 02 h 47 m) Le pedí que tuviera la amabilidad de enviarme información sobre el espacio pluridimensional y la construcción de túneles en su planeta. Al despedirnos, me encargó saludar a mi esposa de su parte, porque fue ella quien contestó el teléfono. Y me sorprendió que la llamara por su nombre de pila.
El 7 de mayo al mediodía, nueva llamada, en mi ausencia, fue la empleada doméstica quien atendió la comunicación. Entonces el señor DEII-98 la llamó por su nombre de pila y sus dos apellidos, lo que sorprendió a esta última aunque pensó que yo se lo había informado, porque nadie en casa conocía sus dos apellidos, solo uno aparecía en el buzón de la entrada. Me llamó a las 16 horas y apenas hablamos unos diez minutos. Fue la última llamada que tuve de estos señores. Quería saber si había recibido un sobre grande que contenía la información sobre el espacio. El sobre estaba efectivamente en el buzón cuando llegué a casa a las 15 horas. Me dio precisiones sobre estas notas informativas porque era la primera vez que tenía que entregar este tipo de información a un terrícola cualquiera. Recibí el 6 de junio la segunda parte del informe. Debo confesar que hasta entonces, aunque todo esto nos parecía muy extraño, la mayoría de los que leíamos los textos permanecía escéptica. Un buen día hicimos una encuesta y, excepto un caso aislado convencido al 100% del origen extraterrestre de los textos, la mayoría de las personas interrogadas daban un 50% de posibilidades a favor y un 50% en contra. De unas 40 personas que aproximadamente integraban nuestro grupo, solo cuatro (sin contar al famoso profesor sumamente desacreditado, que gracias a las notas recibidas, algunas parcialmente censuradas, publicó un libro titulado "UMMO, UN OTRO PLANETA HABITADO") recibieron llamadas telefónicas y notas informativas. La primera recibió una o dos cartas no muy largas y sin interés. La segunda recibió información sobre la biogenética del cosmos, (Nota del traductor: véase D58-1 y D58-2) en total 23 páginas. La tercera, bastante información sobre parapsicología, astronomía, sobre la grabación del sonido (Nota del traductor: véase D66) (por un procedimiento inédito sin soporte móvil), la fotografía tridimensional (Nota del traductor: véase D65) (con dibujos extremadamente precisos en color y lentes gaseosas) y otros temas desarrollados en 100 páginas formato folio. En cuanto a mí, he recibido, además de los textos que ya mencioné, información sobre la red social de UMMO, unas 14 páginas. En total he recibido 83 páginas. En cuanto al profesor, debió recibir unas 250 páginas. Nosotros cinco hemos recibido cerca de 500 páginas mecanografiadas acompañadas de dibujos magníficos en color. Sabemos que un abogado llamado Maestro Manuel Campo (que actualmente está en Sudamérica), el autor de obras teatrales señor Alfonso Paso, un profesional de astrofísica de Barcelona, un ingeniero del Instituto de Ciencias Aplicadas, un industrial, el profesor agregado de la facultad de medicina de Madrid, dos sacerdotes (uno de ellos el padre Severino Machado), varios profesores universitarios, tres novelistas, un profesor ayudante en ingeniería civil y otros más, también han recibido textos de este tipo. Todas las personas mencionadas residen en Madrid, en Barcelona, dos están en Valladolid y otra en Bilbao. Esta información me fue proporcionada en una carta que me envió el mecanógrafo.
El 30 de mayo al mediodía, el profesor, la señora Araujo, el señor Garrido y yo recibimos correspondencia informándonos que entre el 31 de mayo y el ? de junio debían aterrizar tres aeronaves procedentes de UMMO, una en Madrid, otra cerca de Oruro (Bolivia) y la tercera en Santo Angelo (Rio Grande do Sul – BRASIL). Supongo que ustedes estaban al tanto de que una de las aeronaves aterrizó en Madrid el 1 de junio porque la prensa madrileña y local lo anunció, así como Marius Lleget incluyó un relato de este evento en su libro "Mito y realidad de los platillos voladores". Por otra parte, según me informó el señor Julián Delgado, usted mismo recibió fotografías. Aunque el autor de esta información nos sugirió enviarlas a un notario, nunca lo hicimos por negligencia. Se nos dieron indicaciones sobre la estructura de las aeronaves. Estructura lenticular. Base circular con un diámetro de 13,177 metros. El diagrama del UMMOAELEWE (Gobierno General de UMMO) aparece en su base inferior )+( por contraste con la luminosidad de todo el conjunto. Finalmente, se nos avisó que las perturbaciones magnéticas provocadas por la aeronave son fácilmente detectables con un magnetómetro de precisión ya que las vibraciones son de muy baja frecuencia, del orden de 4,6 ciclos por segundo. Equipados con cámaras y aparatos fotográficos pasamos el día 31 de mayo y 1 de junio rastreando la zona comprendida entre Madrid y El Pardo, y Madrid a La Coruña. El evento se nos escapó por muy poco ya que ocurrió en la carretera de Extremadura y de Boadilla del Monte, una zona que habíamos considerado rastrear el 2 de junio. En su idioma, llaman a sus naves OAWOOLEA UEUA OEEMM.
El 6 de junio, recibí una carta del mecanógrafo que me anunciaba el partida del grupo de oummains que había sido enviado a la Tierra, encabezado por YU-1, hija de AIM-368 que residía en Australia. La salida precipitada se debía sin duda a la inminencia de la guerra árabe-israelí que estalló unos días más tarde y que pensaban que sería de tipo nuclear. El 9 de junio, envié una carta al director del periódico La Patria de Ouro (Bolivia) para informarle sobre lo sucedido y preguntarle si en su país se había observado un evento similar el 1 de junio. Recibí respuesta el 20 de junio. En su carta, el director me escribía que ese día había enviado un corresponsal de prensa a Uyuni (a 300 km al sur de Ouro) para investigar un robo de explosivos y ese corresponsal había vuelto con un relato tan sorprendente que el director se había negado a publicarlo en ausencia de pruebas concluyentes. Fue en ese momento que recibió mi carta. Me pedía que le enviara los artículos que habían salido en la prensa madrileña - eso hice el 4 de julio. Pero, hasta la fecha, no he recibido respuesta a pesar de una nueva carta que le envié el 4 de octubre y a pesar de la promesa que me hizo de enviarme el artículo que planeaba publicar en su periódico sobre el asunto. Atribuí este silencio al hecho de que Bolivia estaba atravesando en ese momento una situación de disturbios.
Actualmente somos algunos los que hemos disidido con el grupo dirigido por el profesor y con el cual no estamos de acuerdo. Nos dedicamos a una investigación seria de todos estos hechos y tratamos de establecer contacto con Australia y Canadá, ya que nos habían informado de la existencia de dos grupos en esos países, independientemente del hecho de que las notas de información que habían recibido en Canadá habían sido publicadas en una revista.
Mi querido señor Ribera, podría hacerle un relato más preciso de todos estos hechos, pero eso me llevaría horas de trabajo, lo cual sería tanto para usted como para mí una pérdida de tiempo. Si lo desea, podríamos intercambiar información. En todo caso, le agradecería que me diera su opinión sobre el tema. No tengo nada más que añadir por el momento y en espera de leerle, le envío mis saludos más distinguidos.
Enrique VILAGRASA Y NOVOA
Ingeniero técnico de construcciones civiles
Donoso Cortès 24
MADRID
Lettre Ummite#994