Un nuevo Consejo Asesor Científico establecido por la Administración Trump para estudiar los UAP está siendo liderado por el profesor de Harvard Avi Loeb, exdirector del departamento de astronomía de la universidad. El Consejo trabaja para obtener acceso a la mayor cantidad de información posible, comenzando por lo que ya se ha hecho público, mientras que Loeb ha planteado varias teorías controvertidas sobre una posible vida extraterrestre.
La administración Trump ha establecido formalmente un nuevo Consejo Asesor Científico dedicado a investigar fenómenos anómalos no identificados, y ha designado al astrofísico de Harvard Avi Loeb para liderar la iniciativa. La administración Trump eligió al astrónomo de Harvard Avi Loeb para encabezar un consejo científico que estudia los ovnis y los fenómenos anómalos no identificados por sus riesgos para la seguridad nacional. Los fenómenos anómalos no identificados (UAP, por sus siglas en inglés) son ahora el foco de este nuevo Consejo Asesor Científico, liderado por Avi Loeb, de Harvard, que investiga la asombrosa cantidad de testimonios en primera persona, vídeos y documentos publicados recientemente por el gobierno. Este avance representa una evolución institucional significativa dentro de la amplia iniciativa de desclasificación de la administración Trump, formalizada mediante una directiva ejecutiva en febrero de 2026.
Avi Loeb, que fue director del departamento de astronomía de Harvard hasta 2020 y que durante años ha teorizado que la tecnología extraterrestre podría encontrarse ya en la Tierra, se unirá a un equipo que estudia los riesgos para la seguridad nacional de los ovnis, a los que el gobierno estadounidense se refiere como fenómenos anómalos no identificados (UAP). El consejo dependerá de una Junta de Gobernanza de UAP recién creada, supervisada por la Oficina del Director de Inteligencia Nacional, como parte de los esfuerzos de la administración Trump por desclasificar información muy solicitada en torno a los ovnis. El consejo funciona como un órgano científico externo en lugar de una oficina gubernamental interna, diseñado para aprovechar la experiencia académica junto con los esfuerzos de desclasificación de material clasificado.
El consejo asesor científico de Avi Loeb ha solicitado más de 50 vídeos y documentos del Pentágono relacionados con avistamientos de UAP en el marco de un nuevo impulso por la transparencia. El consejo en sí no cuenta con presupuesto, y la pertenencia es voluntaria y no remunerada. Esta estructura operativa austera refleja el papel del consejo como órgano asesor destinado a analizar materiales ya desclasificados y ofrecer recomendaciones científicas en lugar de llevar a cabo investigaciones independientes. Según el sitio web del consejo, Loeb y sus colegas solo revisarán materiales sobre UAP ya desclasificados.
El nombramiento de Loeb ha suscitado un considerable debate dentro de la comunidad científica. Steve Desch, astrofísico de la Universidad Estatal de Arizona y crítico frecuente de Loeb, declaró a la AP: «No sé qué va a salir de esto, pero no vamos a estar más cerca de responder a estas preguntas con él al mando». Un exfuncionario del Pentágono, Sean Kirkpatrick, también cuestionó el nombramiento de Loeb y declaró a la AP que este «no es visto con buenos ojos» por gran parte de la comunidad científica y carece de experiencia en seguridad nacional. Estas críticas reflejan disputas académicas de larga data sobre el trabajo teórico de Loeb, en particular su controvertida hipótesis de 2019 sobre el objeto interestelar 'Oumuamua.
En defensa de su papel, Loeb describió su función como «realmente sencilla, porque es como la de un detective», y señaló que «lo peor que le puede pasar a un detective es que se quede sin datos». Loeb afirmó: «El error que se comete a menudo en la ciencia es creer que “oh, los datos vendrán y nos guiarán”. Pero el problema es que para recopilar los datos hay que esforzarse. Y a menudo se requiere un esfuerzo heroico para conseguir datos de alta calidad». Su planteamiento subraya la importancia de una recopilación exhaustiva de datos para resolver los misterios de los UAP.
El panel tiene la tarea de evaluar si estos fenómenos anómalos no identificados podrían ser activos extranjeros que espían a Estados Unidos, y de llegar al fondo de una pregunta que ha intrigado durante décadas a científicos, conspiracionistas y fanáticos de «Expediente X»: ¿nos han visitado los extraterrestres en la Tierra? Este doble mandato —la evaluación de la seguridad nacional y la investigación científica— sitúa al consejo en la intersección entre la defensa y la indagación académica. Se espera que el consejo asesor presente informes y recomendaciones científicos a la junta de gobernanza, que reúne a funcionarios con responsabilidades que abarcan la inteligencia, la defensa y la aplicación de la ley, y Loeb señaló que el consejo trabajará con información no clasificada y se centrará en las pruebas, los instrumentos y los métodos de análisis.
El establecimiento de este consejo bajo el segundo mandato de Trump representa una aceleración de las iniciativas de desclasificación que comenzaron con el lanzamiento del sistema PURSUE en mayo de 2026. El Consejo Asesor Científico de UAP dependerá de una Junta de Gobernanza de UAP de nivel superior, que servirá como órgano interinstitucional capaz de aprovechar las capacidades y las competencias exclusivas de cada uno de sus miembros para abordar de forma cohesionada las amenazas a la seguridad nacional que plantean los fenómenos inexplicados. A medida que se sigue desarrollando el interés del Congreso en las audiencias sobre UAP de noviembre, el posicionamiento del consejo de Loeb como órgano asesor científico independiente podría desempeñar un papel crucial a la hora de moldear la comprensión del gobierno y del público sobre los materiales desclasificados relativos a los UAP.