← Back to letters500 - INTRODUCCIÓN DE NUESTRO PUNTO DE VISTA RESPECTO AL ACTUAL ESTADIO CULTURAL DE LA EVOLUCIÓN TERRESTRE.
Al formar parte de una estructura social como la terrestre, dañada por múltiples deformaciones, angustiada por las aterradoras perspectivas de una guerra nuclear, perpleja y desorientada ante la enmarañada red de ideologías filosóficas, religiosas y politico-económicas, buscando dramáticamente los brazos extendidos en las brumas de una densa niebla, PAZ y FELICIDAD espiritual y física sin jamás encontrarlas. Teniendo en cuenta que usted, Profesor Sesma, pertenece a esa minoría selecta que se orienta hacia los factores espirituales al intuir con fina sensibilidad que sólo a través de ellos el hombre alcanzará su auténtica libertad; Era lógico que usted formulara esta pregunta trascendental: SI USTEDES LOS HOMBRES DE UMMO HAN ALCANZADO UNA FASE CIENTÍFICA EN LA CUAL LOS FACTORES ALMA Y ORGANISMO FISIOLÓGICO LES SON EMPÍRICAMENTE ACCESIBLES: ¿HAN OBTENIDO UN MEDIO EFICAZ PARA SUPRIMIR ESTOS ESTADOS DE ANSIEDAD ALCANZANDO EL CAMINO SUPREMO PARA ENCONTRARSE A USTED MISMO EN SU RUTA HACIA WOA (DIOS)?
Además; las preguntas trascendentales exigen respuestas completas y laboriosas en sus enunciados. Deseamos hablarle con toda imparcialidad y objetividad científica y esforzándonos en emplear expresiones que le sean accesibles. Pedimos de antemano disculpas si durante nuestra exposición debemos integrar relatos marginales o intercalar diversas declaraciones.
500 - UN RELATO DE FICCIÓN.
La Tierra atraviesa los años oscuros de la Edad Media. En un lugar aislado llega una nave espacial en misión de investigación. La tripulación proviene de un planeta imaginario (llamémoslo DELTA) donde el desarrollo científico ha alcanzado un nivel idéntico al que ustedes viven en 1966. Rápidamente los científicos viajeros entran en contacto con hermanos monásticos, verdaderos guardianes de la cultura, astrólogos, alquimistas y médicos (físicos como se les denominaba en aquella época) y otros "sabios" de la época. Inmediatamente se les revela el gran secreto: ciertas afecciones (cuya etiología desconocen: artritis neurálgicas, ovaritis, trastorno del gran simpático) pueden curarse mediante un tratamiento misterioso llamado DIATERMIA por ONDAS ULTRACORTAS. E intentan explicar las bases físicas de un sistema tan maravilloso.
La afirmación de la existencia de los campos electromagnéticos es verdaderamente sorprendente. Los sabios medievales se miran entre sí, medio divertidos y medio desconfiados. ¿Qué pruebas aportan esos extranjeros rubios que quizá vienen de las tierras salvajes de Germania? Se les presentan las bases matemáticas de la teoría del campo. Usando el lenguaje de la Tierra del siglo XX hablan del Operador Nabla, de la divergencia de un vector, de gradientes de Potencial, de Flujo magnético, intentando hacer comprensible el teorema de Stokes y las hipótesis de Maxwell. Los extraños símbolos que los visitantes traducen como INTEGRAL de, Rotación de, Diferencial de... Imposible digerir en unos meses toda la base del cálculo integral y tensorial... ¿Con qué formación intentar resolver un sistema de Ecuaciones Diferenciales? Todo ese conjunto complicado de números y signos cabalísticos puede no ser más que una simple ficción tan ingeniosa como irreal, inventada para sorprender la buena fe de los eruditos de la Edad Media:
- Si los extranjeros no son impostores: ¿no sería posible construir bajo su dirección esa ingeniosa "máquina"?
Hablaron de un oscilador generador de altas frecuencias: mostraron algunas extrañas "pinturas" donde se veía un panel lleno de extrañas "palancas" y cables que se entrelazan con discos misteriosos. Rápidamente se ponen a trabajar: hay que fabricar dispositivos llamados VÁLVULAS PENTODO. ¿Pero dónde encontrar un metal raro llamado Wolframio? ¿y ese otro llamado Torio que permitirá construir sus cátodos? ¿Y el Níquel necesario para las rejillas? ¿Dónde encontrar al vidriero con gran experiencia artesanal que pueda fabricar una ampolla de vidrio y luego crear un vacío profundo? Pero antes, ¿qué es el vacío? ¿Y cómo encontrar en toda Europa una industria capaz de fabricar los miles de elementos que intervienen en ese artefacto?: resistencias, condensadores, bobinas, transformadores...? ¿Y la energía para ponerlo en marcha: dicen que es electricidad? ¿Ese fluido misterioso que hace saltar chispas de un gran palo de azufre frotado contra un paño? ¿Conseguir 220 voltios? ¿Qué quieren decir con esa palabra enigmática: VOLTIOS?
Los doctores continúan intercambiando miradas inteligentes: qué clase de bufones son esos que pretenden saber más que la Medicina, la Astrología y la Alquimia... dicen que han descendido del cielo. ¿Dónde están los carros de fuego que los transportaron y los ángeles que los guiaron?
Los astronautas presentan, angustiados, las hojas cargadas de signos cabalísticos, la información sobre la vida de su planeta, donde vuelan aparatos más pesados que el aire, máquinas que sustituyen a miles de expertos en cálculo y donde, en pantallas, aparecen imágenes móviles de seres humanos.
Queremos pruebas: ¡exigen, hieráticos, los doctores! Si dicen poseer lo que llaman Aparatos de DIATERMIA: aquí tienen un yunque, un horno, una sierra, un hacha. Construyan eso con estas piezas de madera y cobre. Campesinos, artesanos, soldados, la plebe en conjunto asiste a la polémica.
Alguien pregunta y le informan: "extranjeros endemoniados y locos que aseguran haber descendido, separándose de esas luminarias colgadas en el cielo. ¡Quemémoslos y divirtámonos!"
Ahora surgen alegres bufones y malabaristas que aseguran con una mueca docta venir del Sol y de la Luna. Ya nadie presta atención a los Peregrinos del espacio.
Indudablemente es fácil entender la moraleja de esta ficción. Sin embargo, esas personas que aceptan inteligentemente nuestra presencia y quizá la de otros habitantes galácticos pueden sentirse tentadas de criticar abiertamente a los doctores medievales de nuestra historia. Puede surgir un vago resentimiento, no exento de sarcasmo. Una reacción despreciativa contra los monjes, los "sabios", la plebe que no supieron ver en esos hombres a los heraldos del futuro, a los portavoces de una filosofía y ciencia más avanzada.
Este juicio último, sin embargo, carece de toda objetividad científica. En efecto: es conforme a las leyes más elementales de la psicología social que los viajeros fabulosos de nuestra historia se hayan opuesto al escepticismo colectivo. Y AFIRMAMOS: UNA REACCIÓN CONTRARIA ASÍ NO SOLO ES TOTALMENTE EXPLICABLE, SINO TAMBIÉN JUSTIFICABLE Y NECESARIA en la ETAPA que atravesaba LA HUMANIDAD TERRESTRE en ese momento.
Lo absurdo, lo arriesgado, lo que pudo haber causado graves trastornos en el proceso evolutivo de la civilización, es asimilar demasiado rápido técnicas, principios y bases científicas que no estén en consonancia con la cultura naciente de la época. Hablamos en términos estadísticos, de modo que una afirmación que hace referencia a todo un conjunto de OEMMII (GRUPO SOCIAL) puede no ser válida para una sola persona o un pequeño grupo. Es decir: si en nuestra fábula anterior, algunas personas de inteligencia avanzada hubieran aceptado discretamente la versión de los astronautas, tampoco se les podría acusar de transformar las leyes psicológicas que regulan la evolución humana. Pero si esas mismas personas intentan forzar su entorno social, actuando en nombre de la verdad científica para que se acepte prematuramente un patrimonio cultural tan avanzado, cometerían el mismo error que si, en nombre de la ciencia, usted mismo depositara en la mano de un niño un recipiente de nitroglicerina.
Por tanto, no tienen razón cuando acusan a las generaciones respectivas de GALILEO, DARWIN o TEILHARD DE CHARDIN, entre otros, o en nuestro caso a las de DEEO 8, hijo de DEEO 9 e IE 456, hija de NA 312, de no haber comprendido sus ideas con antelación, repudiándolas y lanzándoles el anatema. El grupo social, al actuar así, se defendía inconscientemente de un riesgo traumático para su evolución que implica asimilar técnicas o ideas que debían situarse en un punto más avanzado en la flecha del TIEMPO.
Aunque en próximos informes aclararemos estos principios, podemos darles un ejemplo vivido por ustedes, respecto a los riesgos que conlleva una rápida asimilación de una cultura y sus consecuencias funestas: Japón puede ofrecerles elementos de estudio y meditación.
Estas explicaciones previas sobre el tema que intentamos desarrollar en este INFORME deben servir de paso para comprender en parte la prudencia con la que nos comunicamos con la humanidad terrestre. Nuestra objetividad científica y la pureza de nuestras intenciones nos impiden ofendernos por el escepticismo justificado que las masas y los científicos mismos oponen a la realidad de nuestra existencia entre ustedes.
Sabemos, por otro lado, que una revelación prudente a algunos de ustedes no es nociva. Para quienes aceptan nuestra realidad: no se angustien si observan reacciones de indiferencia respecto a nuestra realidad y de burla, ni acusen con desprecio a su prójimo de estrechez mental. Porque: ¿cómo considerarse entonces portadores de la verdad si no saben comprender respetuosamente las motivaciones íntimas de sus semejantes?
Comprenderán que si estuviéramos interesados en la publicidad y la difusión de nuestras ideas tendríamos a nuestra disposición medios técnicos para darnos a conocer (de hecho, somos conocidos en las altas esferas de ciertos gobiernos). Y estén seguros de que si habitantes de otro planeta desearan hacerles daño, no crean que usarían armas terroríficas como las descritas en los filmes de ciencia ficción, cuando les bastaría revelarles bruscamente y con numerosas pruebas su propia cultura. El efecto perturbador sobre la humanidad terrestre actual sería catastrófico.
500: LA BÚSQUEDA DE LA VERDAD.
Saben que el proceso evolutivo de la humanidad guarda un estrecho paralelismo con el proceso de crecimiento de un niño hasta la etapa adulta. Tal analogía no es solo accidental.
A tal punto que muchas leyes biogenéticas que rigen el comportamiento del individuo, también conforman el comportamiento de los grupos sociales. En las primeras etapas de la humanidad estos hombres, a quienes algunos años antes WOA (Dios o generador) les dio la influencia de un ser adimensional como lo es el BUUAWAA (alma), dejan de ser simples animales antropoides. Pero aún no disponían de una estructura neurocortical tan desarrollada como la que ustedes tienen hoy. Estos individuos, como el niño de pocos meses, empezaban a distinguir entre el reconocimiento del SER mismo y la conciencia del medio ambiente que los rodea. Ante esta escisión (NdT: los psicoanalistas dirían "clivaje") cognitiva aparecen automáticamente dos reacciones: MIEDO Y ANSIEDAD ante lo desconocido. CURIOSIDAD Y AVIDEZ INTERPRETATIVA. Estas dos respuestas no son simultáneas, sino que se desarrollan poco a poco sucesivamente en virtud de leyes psico-fisiológicas cuyas raíces somáticas conocemos en UMMO desde hace mucho tiempo. La primera reacción que llevaba a los primeros habitantes humanos a huir del fuego provocado por una descarga electrostática o a adorar el sol y los volcanes era puramente afectiva. Se establecía en el plano emocional (les hablaremos de esto cuando tratemos el miedo, el dolor, el placer, el desagrado, es decir, en suma, las emociones). El origen fisiológico de esta sensación de angustia es provocado simplemente por la descompensación o el desequilibrio en el momento en que se elaboran las primeras percepciones en los cerebros, sin que existan en las zonas corticales de la memoria verdaderas redes de imágenes con las que confrontarlas (no olviden que cuando percibimos, por ejemplo, un ÁRBOL por nuestro sentido visual, automáticamente accede al campo de la conciencia la imagen conservada en la memoria de otro árbol, síntesis de percepciones acumuladas anteriormente. La comparación de las dos: IMAGEN REAL e IMAGEN EVOCADA, constituye la base del razonamiento). Pero cuando no existe en una memoria esa red compleja de imágenes de conceptos archivados que constituye el "sustrato" del conocimiento, entonces se produce toda una serie de trastornos neuronales que desembocan en la sensación de ANGUSTIA o MIEDO. El primer paso para entender estas fuerzas desconocidas, estos fenómenos inexplicables, para estos cerebros primitivos, y así eludir el miedo que provocaban, fue asociarlos y confrontarlos en el campo de la conciencia con la pobre gama de imágenes almacenadas en sus memorias (animales, hombres, objetos conocidos). Y así personificaron la luna, las constelaciones e identificaron fenómenos atmosféricos o geológicos con su propio yo. Esto era consecuencia de un mecanismo de defensa ante percepciones que provocaban tales reacciones de miedo. Pero lentamente, a lo largo de los siglos, se acumula poco a poco en la memoria conocimientos tras conocimientos, lo que constituye el patrimonio cultural de la sociedad y a la vez los hábitos o reflejos condicionados que en el fondo son mecanismos neuronales que caracterizan esos conocimientos, pasando por vía genética de padres a hijos constituyendo lo que ustedes llaman INSTINTOS. Pueden observar ustedes mismos que cuando un UUGEE (niño) nace hoy su constitución cortical es totalmente diferente a la de las primeras poblaciones de UMMO o de la TIERRA. En las capas más profundas de su memoria BUUAWAMIESEE OA (SUBCONSCIENTE) ya existen algunos conocimientos que, por haber sido comunes a cientos de generaciones, les permiten enfrentar la realidad de manera más efectiva.
Lettre Ummite#25