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Hemos seguido en las últimas semanas, la inserción en la revista que usted dirige, de una serie de artículos sobre la civilización de nuestro Planeta UMMO. El texto: como usted sabe, se basa en una serie de documentos que hemos enviado regularmente a D. Fernando Sesma Manzano. Una orden de mi superior me lleva a expresarle nuestras cordiales felicitaciones por la objetividad con la que ha aceptado declaraciones de esta naturaleza.
Se podría haber esperado, de hecho, una actitud de escepticismo lógico, de censura prudente hacia manifestaciones que un gran número de personas y lectores consideran apócrifas y que tienen como único objetivo ofrecer un poco de sensacionalismo a individuos de escasa formación intelectual pero con una imaginación desbordante. Pero esta reserva mental ha sido lo suficientemente flexible como para tolerar su publicación, en la que demuestra - lo repetimos - un elevado espíritu crítico e imparcialidad en criterios poco habituales.
Poco importa - como se ha insinuado en algunas apostillas - que no compare completamente los puntos de vista del Señor Sesma, y de antemano pensamos que ambas posiciones están impregnadas de una lógica rigurosa. Ideas e informaciones como las que estamos aportando al Señor Sesma son al principio tan sorprendentes para usted que si no son confirmadas por una rica gama de pruebas científicas o testimonios de garantías, pueden y deben ser interpretadas como la obra de un burlador, como ideas delirantes de una mentalidad paranoica o al menos un hábil subterfugio de un periodista o publicista sin escrúpulos.
Cuando una noticia rompe el marco normal de verosimilitud y carece de elementos de juicio para medir y validar su realidad, todo espíritu equilibrado tiene el derecho de adoptar una actitud de desconfianza justificada. Nunca debemos aceptar un simple testimonio sin los argumentos que lo consoliden. Y, si a pesar de todo, tal afirmación fuese probada, sería injusto prejuzgar nuestra posición como de una estrechez mental. Pero también es posible adoptar la posición de quien tolera "a priori" cualquier versión, para luego analizarla sin pasión y cuidadosamente en busca de la Verdad. De hecho, todo investigador competente utiliza este método en sus análisis.
Este fue precisamente el criterio del Sr. Sesma y también nuestra línea de conducta cuando en una serie anterior sobre los "EXTRATERRESTRES", tomamos conocimiento de su versión sobre ciertos contactos establecidos por este señor en esa época. Nosotros, somos originarios de otro Astro habitado, no le ocultamos que desde nuestra llegada a la Tierra y tras superar una angustiosa etapa en la que las dificultades de lenguaje y adaptación alcanzaron para nosotros niveles verdaderamente dramáticos, nos sorprendieron las noticias publicadas por la prensa en esa época respecto a que otros supuestos naves (o platillos voladores como se les denomina), y por supuesto no eran los nuestros, llegaban continuamente a la Tierra.
Desde nuestra perspectiva, es decir constituyéndonos nosotros mismos en un ejemplo vivo de esa realidad, no podíamos aceptar fácilmente la hipótesis – en boga entre especialistas y científicos terrestres – según la cual esos supuestos discos luminosos eran simples ilusiones sensoriales (aerolitos, globos sonda, fenómenos atmosféricos, imágenes circulares refractadas, helicópteros, bromas de algunos habitantes, fenómenos psicológicos de sugestión colectiva o simples alucinaciones de perturbados mentales), y esto, aunque compartimos la opinión según la cual un cierto porcentaje de casos corresponde a este tipo de explicaciones.
Pero debemos confesar que nos sentimos decepcionados porque no pudimos establecer el menor contacto con ellos en este Planeta, a pesar de la variada y bastante rica gama de experiencias a nuestra disposición. Por eso nuestra atención fue atraída por los comentarios del Profesor Sesma, aunque había elementos poco fiables. Afirmaciones mucho más pueriles que científicas. Especulaciones en las que la Astrología, la Magia y la mala interpretación de símbolos se mezclaban con otros indicios que captaron fuertemente nuestra atención.
Nos bastó desbrozar un poco sus relatos y realizar un cuidadoso estudio semántico de su prosa por un lado, y por otro hacer una investigación sobre la psicología e identidad de este señor, para llegar a las siguientes conclusiones: 1) en sus relatos, el señor Sesma no miente deliberadamente, aunque sus comentarios carecen de crítica científica y además tienen un exceso de ingenuidad. 2) la interferencia de uno o varios bromistas o individuos malintencionados era evidente; éstos, aprovechando la actitud abierta del autor, usaron sus primeros relatos para añadir versiones aberrantes. 3) A pesar de estos factores negativos, la realidad de sus contactos era plausible. Se veía reforzada por ciertos detalles que, aunque parecían secundarios, no podían ser obra ni de Sesma ni de los bromistas mencionados.
Ante esta situación y porque en esa fecha habíamos establecido relaciones prudentes y sobrias con algunos hombres de Ciencia y contactado Entidades Culturales de ciertos países (no ocultamos la lógica incredulidad de parte de ellos), recibimos instrucciones formales para comenzar los contactos con el español señor Sesma Manzano. Las primeras reacciones de reticencia de su parte confirmaron nuestra suposición de que no se trataba de un hombre excesivamente crédulo aunque manteníamos el punto de vista segundo. Salvo que le aportáramos una serie de pruebas propias para vencer su desconfianza natural.
Actualmente, mi Superior en España mantiene frecuentes conversaciones telefónicas con este señor y le dicta periódicamente informes sobre la civilización de UMMO, usando los servicios mecanográficos de uno de sus fieles compatriotas a quien autorizaremos algún día a testimoniar sus relaciones con nosotros. Realmente el destino de estos informes estará orientado al grupo de personas interesadas que el señor Sesma reúne y dirige desde hace algunos años. Aunque tememos razonablemente que su iniciativa de revelar al público estos documentos no tenga los resultados esperados, nos abstenemos de frenar su entusiasmo.
Pensamos que el señor Sesma considera lo que tenemos que decir como lo que ustedes llaman "una jarra de agua fresca", pero si tienen la menor sospecha de que estas revelaciones pueden causar un "impacto" en la masa de lectores o trascender de un modo desorbitado generando una psicosis colectiva con graves consecuencias, nos veríamos obligados a frenar con nuestro silencio este improbable entusiasmo popular por las razones que el señor Sesma mismo pudo constatar en nuestros escritos.
YU 1, hija de AIM 368 y a quien estamos sujetos, les envía su cordial saludo a todos los elementos de este avance de UMMO en la TIERRA. Así que solicito su acción.
Escrito por DAA 3, hijo de EEYEA 502 Por orden de DEII 98, hijo de DEII 97
Lettre Ummite#202