← Back to letters
Lettre Ummite#601

Carta Ummo 601

ALBACETE, ESPAÑA Señor Luis Jiménez Maruhenda: Permítame interceder para que usted y sus hermanos nos permitan apoyar nuestras manos sobre sus pechos, realizando así un gesto simbólico que invoca paz y profundo respeto mutuo. He corrido el riesgo, señor, de violar su tranquilidad al enviarle por correo estas líneas mecanografiadas que resumen la información sobre el reciente encuentro entre hermanos humanos, organizado por usted en torno al tema de UMMO. Aceptando una invitación cordial formulada por usted, dos de nuestros hermanos masculinos se desplazaron desde Albacete hasta el edificio donde se reunieron sus hermanos para este evento dedicado a nuestra civilización. No nos era posible solicitar una medida de favor, comprenderá perfectamente el grave trastorno y la curiosidad que ello habría provocado. Por otro lado, no nos fue difícil penetrar en el recinto y mis hermanos se fundieron entre los asistentes, aunque sólo pudieron permanecer tres horas y cuarenta y dos minutos, tiempo suficiente para colocar en la sala pequeños dispositivos para la captura de información visual y sonora; también pudimos aplicar sobre el epidermis de once humanos (seis mujeres y cinco hombres) sondas para la medición de parámetros fisiológicos. Estos poli-transductores, que ocupan un volumen mínimo de 2,4 mm3, se aplican sobre la piel mediante un compuesto viscoso ni agresivo ni molesto para el portador y, si éste se da cuenta, se confunden fácilmente con una partícula de carbono adherida ocasionalmente con mucus. Esta red y su módulo central de recepción de datos, codificación y transmisión posterior, fueron el único sistema que utilizamos para seguir los eventos durante las sesiones. El miércoles dos de abril, uno de mis hermanos volvió a recoger parte del equipo utilizado que, por razones secretas, no gozaba de autonomía aérea para la medición a distancia. Hemos esperado disponer de tiempo para analizar el volumen de datos obtenidos; en este Uiw también hemos contado con un esquema, lo que me permite escribirle. Señor Luis Jiménez. Permítame expresar nuestra gran tristeza y amargura, unidas a la frustración subsiguiente, que nos provocó el análisis citado; tristeza y decepción al constatar una vez más el daño que le hemos infligido (aunque, créame señor de la Tierra, nunca fue nuestra intención perturbarle tan gravemente). Como si ustedes, hombres de OYAAGAA, no sufrieran ya graves problemas socioeconómicos y políticos. Mientras luchan, angustiados, en los estertores de una civilización que se agrieta en traumas, una red social que estaba cerca de nacer (en un próximo alumbramiento dramático con efectos tanatogénicos) de un nuevo orden de estructuras sociales a escala planetaria de la Tierra, nosotros, con una buena fe indudable pero con una torpeza que lamentamos, hemos generado para un grupo reducido de hombres, un nuevo flujo de problemas, de actitudes generadoras de querellas entre hermanos, de desconfianzas mutuas, de tentaciones peligrosas de adorar nuestra cultura Ummoao, de dolorosos ataques psicológicos mutuos entre algunos hermanos, que dejarán como secuelas un mayor incremento en un grado ya elevado de odio latente e inconsciente, de miedos oscuros mistificados por falsas ilusiones. Es triste, sin duda, pensar que el detonador de este peligroso proceso expansivo está personificado por un grupo de mis hermanos. ¿Recuerda usted que, en los párrafos de los informes anteriores, evocábamos los riesgos inherentes que conlleva toda interferencia de una red social alienoplanetaria en el proceso evolutivo de otra estructura social humanoide? Si a pequeña escala han sido testigos de los primeros disturbios, que como burbujas en un medio fluido pantanoso, hicieron una eclosión fétida, y ello a pesar de las prudentes dudas y sospechas sobre nuestra propia identidad, ¿qué pasaría si, en un gesto demente, osáramos manifestarnos claramente a escala internacional? Debe intentar comprender, señor Luis, el marco en el cual se desarrollan estas reacciones. Los humanos de OYAAGAA aún no poseen una organización corticoencefálica adecuada que les permita encontrar su propia identidad asumiendo su ajuste en la sociedad para estructurarla de forma más armónica, como lo han hecho otras biosferas planetarias, entre ellas la nuestra de UMMMO. Los desequilibrios desgarradores de este pseudo orden social aportan una inmensa carga de sufrimientos para todos ustedes, y nos sentimos invadidos por el horror, impotentes para remediar la enorme cantidad de dolor y sufrimiento mental que sus hermanos experimentan, sumidos en este semicaos. El humano de la Tierra es un verdadero enfermo, sus funciones psíquicas complejas son tan anormales como las de una máquina mal diseñada. Ustedes los humanos saben que el vector conducta es el resultado de una rica gama de componentes, entre los cuales priman: un código genético en cadenas de polinucleótidos, una información codificada en el tejido neuronal de los hemisferios encefálicos por acción de las aferencias de datos durante toda la vida, desde su implantación en el útero materno, y los procesos de elaboración de modelos mentales a partir de esta información almacenada, más la presión que en la UIW del plazo para tomar decisiones, está la presión ejercida por el medio social y físico externo, el medio bioquímico interno, la acción fisicoquímica de todas las estructuras anatómicas sobre los núcleos cerebrales. Todo este conjunto de factores determina modelos de conductas posibles, posibles pero desgraciadamente para ustedes muy reducidos en número, de manera que sus grados de libertad están saturados y limitados. Cuando mediante transferencias de átomos de kriptón su entidad espiritual debe elegir entre estas opciones, a veces sólo una opción aparece como posible, generando una verdadera reacción determinista. El humano de OYAAGAA se comporta a veces como un robot condicionado por las implacables presiones del medio interno y externo, su conducta se transforma así en simples reacciones reflejas. Otras veces el OEMMI debe elegir entre consecuencias muy erróneas, modeladas por procesos corticofrontales defectuosos y por la acción intensamente perturbadora de una red endocrina inarmónica. Este aspecto tiene un valor que ustedes no sospechan: la importancia que esta cadena de compuestos bioquímicos representa para la elaboración de la conducta humana no ha sido evidenciada por los embriólogos de la Tierra. (Nosotros llamamos red endocrina, traduciendo un vocablo de nuestro lenguaje, a un conjunto ligado de fluidos y concentraciones puntuales de todas las sustancias que ustedes llaman hormonas presentes en el medio líquido tisular, sanguíneo, linfático, líquido cefalorraquídeo, etc., del recinto somático). La secreción de algunos picolitros de aldosterona asociado a un aumento inferior a una millonésima del nivel anterior de oxitocina en relación con el previo, puede provocar polarizaciones radicales en la toma de decisiones de un individuo. La ingesta de algunos décimos de microgramos de sal común, como ustedes llaman al cloruro de sodio (NaCl), provoca alteraciones en la concentración de ciertos mineralocorticoides, puede modificar profundamente la conducta posterior del individuo. Pero harán falta muchas décadas antes de que encuentren un régimen científicamente ajustado a sus necesidades psicológicas y aún más tiempo para que nuevas modificaciones en su red secretora hormonal creen las bases de un equilibrio emotivo endocrino más ajustado a las necesidades del OEMMII. Hoy en día, esta red bioquímica es aún burda, las funciones neurales y gliales poco especializadas, y la transferencia de datos a través de las vías aferentes se produce con un margen de error elevado y una baja relación señal/ruido. Por todas estas razones anteriores, la adopción de decisiones inteligentes está vinculada en gran medida al aura emocional (Endocrina), a las explosiones salvajes de los mecanismos bioquímicos que se grabaron en su cerebro en las épocas en que sus ancestros aún eran animales y debían defenderse de un medio hostil; otros procesos de información mucho mejor elaborados interfieren siguiendo modelos estadísticos que nacen en las redes del neocórtex. (Han heredado estos mecanismos grabados y no desaparecerán sino por la acción de nuevas mutaciones dirigidas por leyes precisas de carácter ortogénico). El resultado se traduce en consecuencias graves para su vida de relaciones: sus rasgos psicóticos y neuróticos, latentes en todos ustedes, proyectan sombras oscuras y muy graves sobre la red social de OYAAGAA, acumulando cargas de angustia y ansiedad colectivas insoportables y provocando que algunos nodos de esta red, seres enfermos y psicópatas como un Stalin, un Hitler, un Franco, un Reza Pahlevi, un Komeini o un Carter, por tomar como ejemplos a sus hermanos de la historia reciente que ocuparon puestos claves peligrosos en esta red, puedan causar terribles desajustes sociales con consecuencias imprevisibles. No: No piensen que sea posible predecir, ni siquiera con nuestros medios informáticos, algunos procesos sociales y económicos futuros debidos precisamente a la incidencia aleatoria de las reacciones endocrinas salvajes de algunos elementos importantes de la red social. En estas condiciones de ansiedad colectiva exaltada (bajo la cual puede observarse latente un imperioso deseo de auxilio) cualquier destello de luz como puede ser el espejismo de que “humanos” alienígenas extraterrestres del cosmos podrían llegar a la Tierra con el fin de salvarla y redimirla, debe suscitar peligrosos (por falaces y delirantes) modelos ideales que a su vez provocarán trastornos emotivos (es decir: endocrinos) con consecuencias fatales para el lento proceso de la evolución humana. Deseamos, señor Luis Jiménez, que usted, experto en medios de comunicación con los que trabaja, sea también consciente del inmenso peligro que implicaría la inyección en el proceso mental de sus hermanos de falsas esperanzas sobre nuestros hombres de Ummo o de otras civilizaciones que, en estos momentos, los exploran y que están regidas por modelos altamente intelectualizados, y de los cuales no es previsible que alteren el penoso flujo evolutivo de la sociedad de OYAGAA. Nosotros, tal vez, con menos dosis de madurez que ellos, iniciamos una tímida actitud de acercamiento con ustedes y ¡qué mal les hemos hecho! Hoy lo lamentamos y nos disponemos a retirarnos, sin brusquedad pero firmemente. Estamos inquietos y preocupados: creímos que al ofrecerles falsas pistas que desacrediten la verdadera versión de nuestra estancia en la Tierra, bastaría para que sus modelos lógicos de razonamiento entraran en juego y rechazaran esta creencia. Nuestras imprevisiones, al ofrecer otras pruebas, y el ingenio y las intuiciones eficaces de sus otros hermanos, han provocado una persistencia en la aceptación de nuestra verdadera identidad… Factores afectivos se han injertado en esta cadena y vemos, preocupados, cómo en el País España comienza a germinar una corriente peligrosa de atención hacia nosotros, cuando en otras Naciones sus hermanos informados han adoptado una actitud muy prudente de silencio, de duda eficaz y de proyección social inhibida. Comprendan, hombres de España, nuestra impotencia. No podemos en línea directa deontológica prohibirles divulgar nuestros informes que ya son naturalmente propiedad de sus hermanos. Ustedes son los únicos responsables de sus conductas, esta difusión tampoco representa peligro para nosotros, como en el pasado. No es un modelo egoísta de autodefensa, sin embargo, lo que nos lleva a exhortarlos a la prudencia. Ustedes usan una expresión: "Por el amor de Dios", y nosotros nos atrevemos a invocar respetuosamente: Por el Amor de Dios y por el amor a sus hermanos: OLVIDÉNNOS. No hagan más publicidad sobre nuestra existencia, ya existe una confusión caótica de religiones y escuelas filosóficas entre los humanos de OYAGAA, suficiente para que un nuevo culto de Ummo sea inoperante y casi estéril para ustedes, ya que no es fácilmente inyectable hoy en su biomundo, y perturbara aún más el difícil parto que están padeciendo. Nosotros permaneceremos en este astro frío como espectadores ante este cataclismo, surgimiento de una nueva red social. No tenemos otra misión y no interferiremos en modo alguno en el proceso. La reunión libremente organizada por sus hermanos y por ustedes mismos en Alicante fue muy valiosa para nosotros, nos permitió detectar las reacciones psicofisiológicas de los OEMII de la Tierra respecto a su acumulación de conocimientos UMMAAO. El análisis del fenómeno sociopsíquico posterior nos alarmó y preocupó enormemente. Por supuesto que estamos, señor Luis, exagerando. Tratamos noblemente de hacerles ver esto sin arrogar un modelo paternalista hacia ustedes. Señor: tal vez desee un razonamiento que avale nuestro grito de alarma. Comprenda que no podemos revelarles todo el gráfico complejo del estudio realizado. Si están convencidos de que nuestra identidad es verdadera, será prudente otorgarnos su confianza aceptando nuestra exhortación a reducir al mínimo posible toda difusión de nuestros informes para hacer abortar un proceso social peligroso. Si no creen en nosotros y aceptan la tesis inteligente de que nuestra identidad es fraudulenta, la razón para impedir esta difusión de una falsa información...