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Lettre Ummite#829

Carta Ummo 829

preocuparme, que era una costumbre de su planeta. A partir de ese momento, la conversación fluyó con más naturalidad. La joven, que se presentó como Yu Un, comenzó a hablar sobre su viaje y cómo habían llegado a Madrid. Mencionó que su misión era establecer contacto y aprender sobre la cultura terrestre. La otra mujer, que se presentó como UUOO 120, parecía más reservada y observadora. A medida que avanzaba la conversación, me di cuenta de que había una gran curiosidad por parte de ellas hacia nuestra forma de vida. Preguntaron sobre nuestras costumbres, la comida, y cómo era la vida cotidiana en España. Mi esposa, que estaba más relajada, se unió a la conversación y compartió algunas anécdotas sobre nuestra familia y amigos. De repente, la conversación tomó un giro inesperado. Yu Un mencionó que estaban interesadas en entender cómo los humanos manejaban las emociones y las relaciones interpersonales. Me sorprendió su interés, y le expliqué que las emociones eran una parte fundamental de nuestra existencia, algo que a menudo guiaba nuestras decisiones y acciones. La noche avanzó y, aunque al principio había una tensión palpable, pronto se convirtió en una velada amena. Las dos visitantes parecían disfrutar de nuestra compañía y, a medida que compartíamos más sobre nosotros, también comenzaron a abrirse un poco más. Antes de que se dieran cuenta, la hora se había hecho tarde. Yu Un y UUOO 120 se prepararon para descansar. Nos agradecieron nuevamente por nuestra hospitalidad y nos aseguraron que su visita era solo el comienzo de una relación más profunda entre nuestros mundos. Mientras se retiraban, no pude evitar sentir una mezcla de asombro y gratitud. Había sido una experiencia única, y aunque había muchas preguntas sin respuesta, sabía que este encuentro marcaría un antes y un después en mi vida. Al cerrar la puerta, mi esposa y yo intercambiamos miradas, sabiendo que habíamos sido parte de algo extraordinario. La noche se llenó de un silencio reflexivo, mientras ambos procesábamos lo que acababa de suceder.