← Back to letters
Lettre Ummite#1067

Carta Ummo 1067

Título del documento: Carta de Jordan Peña a Ignacio Darnaúde Fecha: 5 de noviembre de 2010 Autor: Señor Jordan Peña Destinatarios: Señor Ignacio Darnaúde Idioma original: Español ¡Atención! ¡Este documento no es de origen ummita! Fue producido por un terrícola en relación con el expediente Ummo. Sr. D. Ignacio Darnaude xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx 41004 Sevilla España (S-E43-1) Querido amigo, Desde mi generosa confesión realizada hace ya muchos años (alrededor de quince, si no me falla la memoria), en la que me auto-imputaba (NdT: sic) ser el autor del asunto (H)UMMO, (NdW: La palabra "Humo" con H significa "humo" en español. Peña ha dicho muchas veces que eligió este nombre UMMO para este asunto porque hacía referencia a la palabra humo, indicando así que todo este asunto no era más que una gran farsa), debo completarla, tras ahora un tiempo prudente, por amistad hacia los queridos amigos que inevitablemente he cultivado y hacia aquellos a quienes deseo ahora ser totalmente honesto. Podría haberme enriquecido con el « asunto », y la prueba de mi buena fe es que no lo hice, aunque debo reconocer que los profesores se comportaron de manera muy generosa conmigo en términos económicos. Fuiste tú a quien elegí para completar mi auto-confesión porque, además de considerarte un hombre honesto y un amigo, debo considerar tu trabajo en el ummocat como excepcionalmente correcto. El asunto ummo, como fue torpemente llamado por los « ovni-periodistas » mediocres, fue en verdad mi obra, pero no en su totalidad. Escritos como el del « Ummowoa », « La guerra en Iraq », el « waam-waam », el informe de biología de Alicia, prematuramente fallecida, y las cartas posteriores a 1988, incluyendo las de mis admiradores, (aunque ingenuos) vecinos galos, NO FUERON DE MI AUTORÍA (1). Imitaban, es cierto, mi estilo pero, al examinarlo, se trataba simplemente de imitaciones hechas por algún(s) bromista(s), cuya identidad aún desconozco a día de hoy. Tuve algunos colaboradores extranjeros, quienes eran los que me enviaban las cartas desde puntos distantes del globo terráqueo... ¿Nombres?... sólo me está permitido darles algunos: Vicente Ortuno (+), Norman West, John Child, M. Carrascosa, Alberto Borras, T. Pastrami, Sean O’Connelly (+), Iker J. (quien ha tenido tanto éxito gracias a mí). Reconozco que he logrado inculcar mis conocimientos a través de la persona (ficticia) de Jhon (NdT: sic. Aparentemente Pena ya no sabe cómo escribir correctamente John, el seudónimo que él mismo eligió) AXEE. La sólida cultura que año tras año he logrado acumular en mi cerebro también se manifestó allí. (Pido perdón con humildad por mis excesos respecto a Jhon (NdT: sic) axee, mis corresponsales me exigieron ese perdón que, como católico practicante, entrego con unción). He guardado para mí, en realidad, la mejor parte de la historia, detalles que, por motivos propios, deseo ahora exteriorizar ante la aparición de tanta tontería de tantas personas como ha habido. ¿Realmente creían esos falsificadores que iba a asistir impasible a la usurpación de mi genio sin decir palabra?… Repito, no me enriquecí en exceso con esta historia, fue solo una experiencia en nombre de la Ciencia y por el bien de la Humanidad, apoyada, sí, por un poderoso grupo extranjero cuya identidad intuyes. Prefiero una confesión escrita en este caso, por las razones obvias que cierras el ciclo del catálogo ummo, con broche de oro. Por otro lado, es lo que mis corresponsales exigen de mí. Pero la existencia de los textos bastardos citados me obliga (NdT: sic) en estos niveles a denunciar a aquellos que, protegidos por el anonimato, han abusado de mi trabajo redactando textos falsos que sí, se inspiran en mi trabajo original. Toma nota: Dos ciudadanos estadounidenses de nombre el Doctor Jonathan F. Mac Guirre (+) y su asistente el Profesor Arnold J. Lebotski, que trabajaban para un Organismo Oficial, me contactaron hace ya muchos años en Alicante, y me pidieron que les ayudara a realizar una experiencia sociológica para el bien de la Cultura Occidental. Dado mi anticomunismo guerrero, aún muy vivo en esa época, acepté, y me recompensaron de tal forma que aún hoy vivo de esa retribución que, por razones evidentes, he logrado ocultar a la voracidad de la Agencia de Percepción (Finanzas) que ahora, para burla de la estúpida democracia instaurada, NO PUEDE HACER NADA CONTRA MÍ por prescripción de la acción, ya que ellos son ovejas sin alma y yo un ser racional que sabe medir los tiempos y los espíritus. Mi salario, en esas épocas, aunque digno, no alcanzaba mucho. Siempre me pagaron en billetes dólares (el $ estaba entonces en unas sesenta pesetas), y yo, billete tras billete, los cambiaba en las sucursales de Alicante, Madrid y Albacete. A cambio, todo lo que debía hacer era inventar un mundo de imaginación (aunque inspirado por sus sugerencias) y divulgarlo con total libertad entre mis amigos y conocidos. También empleé a veces, como científico independiente, el azar, escribiendo a personas que no conocía y tomadas del directorio telefónico de la Compañía Nacional Española (CNTE). Mi imaginación y sólidos conocimientos científicos hicieron el resto. Lo demás es historia conocida. Hasta aquí mi confesión. Te autorizo por la presente a divulgarla de forma moderada, siempre inspirado por la buena fe que estimas. Sé que, como hombre bueno y dócil que eres, me obedecerás. Nada más, querido amigo, recibe y transmite a nuestros buenos y crédulos amigos este nuevo aporte mío al devenir de las personas. Un abrazo lleno de emoción de tu amigo, 1066 / 1373 (S-E43-2) (1) ...y algunos otros, de factura aún peor, que ahora ni siquiera recuerdo. PD: Negaré (ante ti primero) haber hecho este escrito. Confío en tu honestidad para no divulgarlo, salvo en el ummocat, y con reservas. Mi teléfono y mi correo están intervenidos por «ellos» y otros... 1067 / 1373