← Back to lettersNo es posible realizar una síntesis de nuestra cultura actual sin correr el riesgo de que nuestras concepciones puedan parecer poco convincentes por no estar acompañadas de argumentos desarrollados con la amplitud deseada.
Deseamos ofrecerle un panorama superficial de las bases intelectuales de nuestra estructura social en diferentes niveles que le son familiares:
COSMOPHILOSÓFICO
RELIGIOSO-MORAL
FÍSICO
Una discriminación tal es artificial para nosotros, que consideramos la cadena del cosmos como un "todo" armónico que no puede atomizarse en disciplinas o ciencias sin deformar gravemente la verdad.
Los vínculos entre los diferentes aspectos del universo son tan íntimos que su proyección mental en forma de compartimentos estancos puede volverse alienante para quien lo estudia.
Pero la transcripción de estas ideas se vuelve verdaderamente difícil si se tiene en cuenta que sus esquemas mentales están conformados de una manera diferente a la nuestra.
No podemos usar un lenguaje común inteligible para ambos al mismo tiempo.
En este momento, esforzándome en utilizar en español idiotismos verbales que le sean familiares, callo el flujo de ideas que podría expresar con facilidad, porque las acepciones de sus fonemas no pueden interpretar correctamente mi pensamiento.
¿Acaso sus hermanos Rilke, Neruda, García Lorca podrían haber expresado su exquisita sensibilidad con el único instrumento verbal de un vocabulario extraído del índice de un manual de electrónica?
En nuestro caso, no se trata de buscar un fonema o palabra española cuyo significado sea análogo al de nuestra palabra correspondiente.
Incluso si se lograra este primer caso, y aun con la realización de un análisis lexicográfico completo (NdW: En la D75 esta palabra no está presente) del idioma, las expresiones complejas integradas por estas "palabras" esconderían significados insólitos para las costumbres tópicas del pensamiento terrestre.
Por ello, las ideas que han sido propuestas en estos informes a otros de sus hermanos de diferentes nacionalidades son necesariamente "geótropas", (NdW: En la D75 esta palabra aparece como geotrófas. ¿Simplemente falta una 'h'?) es decir, con un sabor marcado de "orientación cultural terrestre", pero esto se debe al medio de comunicación social elegido.
El poder evocador de los fonemas que le son familiares bloquea toda intención seria de trasvase cultural exogeo-gnóstico.
La idea de ofrecerle estas concepciones para que sirvan de base doctrinal que sustituya los pilares del pensamiento terrestre actual está muy lejos de nuestro espíritu.
Informes análogos a este, pero con contenido específico diferente, han sido entregados por correo postal a filósofos, dignatarios de diferentes Iglesias, graduados de diversas universidades, técnicos, publicistas y personas de formación media de distintos países de OYAGAA (Tierra).
Constatamos que muchos de sus hermanos despreciaron tales datos negándose a reconocer nuestra verdadera identidad.
Esta actitud es ortodoxa desde el ángulo "de visión" de la lógica habitual.
Pero incluso los OEMII terrestres que han conservado con alentadora curiosidad estas páginas mecanografiadas en diferentes idiomas y que supieron combinar, con un equilibrio loable, la reserva mental y el secreto que exigíamos, con además una actitud abierta de aprobación condicionada de nuestro testimonio, nunca se vieron obligados a reemplazar sus propias ideas y concepciones geognosológicas por las nuestras. No deseamos en modo alguno –más aún, les exhortamos– que caigan en la tentación de permutar sus ideas religiosas, científicas y político-económicas con las nuestras. Ustedes mismos reconocerán la razón de tal advertencia: - En primer lugar: porque nuestros informes son puramente DESCRIPTIVOS. Les ofrecemos un relato sin argumentos positivos, racionales y convincentes que los sustenten. - Sería aberrante que injertaran nuestras ideas, conceptos y afirmaciones desnudas sobre la constelación ideológica conformada por sus educadores de la TIERRA. - Pero además, si así fuera, cometerían una grave extorsión al ritmo normal de la convivencia social, al devenir de la cultura de la TIERRA. El proceso normal de la tecnología se vería alterado dañando gravemente la cadena geosocial actual. - Una revolución de sus estructuras debe forjarse dentro de su propia red social. Una moral cósmica que compartimos nos prohíbe respetuosamente intervenir, salvo en casos límite imprevisibles. No venimos –al menos mis hermanos de UMMO– en calidad de profetas descendidos del cielo para traerles una nueva doctrina, una nueva física, una nueva religión, concepciones matemáticas nuevas, panaceas para sus males sociales o fisiopatológicos (NdW: En la D75, la palabra usada es "patofisiológicas") apoyándonos para ello en nuestra más avanzada madurez cultural. Así, no se le ocurriría a un ingeniero especialista en construcciones terrestres, de visita en una escuela de niños pequeños, desnaturalizar el ciclo de enseñanza infantil intentando explicar a los UYIIE cómo se construye un puente voladizo con dovelas de hormigón armado. Naturalmente, este especialista podría usar comparaciones y expresiones accesibles a esos cerebros embrionarios para que puedan comprender la tecnología que permite salvar grandes luces mediante la construcción de esas estructuras. No hace falta subrayar que una lección de esa naturaleza es inapropiada en un ciclo pueripedagógico. La pureza de nuestras intenciones puede constatarse a través del procedimiento utilizado para contactar con ustedes. Si realmente deseáramos introducir nuestro propio mundo mental, ejerceríamos nuestro proselitismo fundamentando nuestros textos con demostraciones, incluso sofisticadas. No insistiríamos tanto en que nuestra estancia en la TIERRA se debe exclusivamente a una necesidad vital que ustedes comprenderán, de estudiar y analizar su evolución biocultural. Fue solo después de entender que sus propias barreras de escepticismo nos protegen que decidimos este intento de simbiosis intelectual. Ahora les ofrecemos estos documentos sabiendo que serán recibidos con reticencia y los depositamos en manos de hombres de la TIERRA como ustedes, que, impregnados por el interés en temas exobiológicos, los conservarán al menos hasta que pruebas objetivas y verdaderas sancionen la autenticidad de su génesis. Esto es lo único que recomendamos: No nos crean. Reciban con desconfianza estos conceptos. No los divulguen por ahora en los medios de comunicación masiva. Muéstrense incluso escépticos ante los OEMII no familiarizados con esta ciencia (la que analiza estos hechos), pero no destruyan estas hojas impresas. Con unos pocos miles más distribuidas en secreto, constituyen el precedente histórico de las relaciones incipientes entre nuestras dos redes humanas. Vamos a hacer, señor, una crítica sincera e implacable de todas las versiones más o menos difundidas que circulan entre sus hermanos y los nuestros. Al fin y al cabo, tales formulaciones poseen una base lógica indudable ya que necesariamente las extrañas relaciones que mantenemos anormalmente con ustedes deben someterse a la especulación. Sin poder entrar en sus propios esquemas lógicos, la probabilidad de que simplemente digamos la verdad debe recurrir a interpretaciones que para cualquier analista serio e imparcial serían tan absurdas y extrañas como una hipótesis falsable. Nosotros rechazamos participar en interminables intrigas que racionalmente consideramos estériles, porque si, como ellos piensan, nuestro origen es terrestre, el fenómeno de las «cartas anónimas entregadas a menos de 200 humanos por «científicos locos» o «coreligionarios de un grupo ideológico» no merece demasiada atención; existen numerosos campos vírgenes atractivos en el mundo aún por analizar y estudiar.
Pero si su hipótesis sobre nuestra identidad carece de suficiente consistencia, lamentablemente no podemos refutar ciertas acusaciones que, con nuestra actitud, influyen en sus hermanos de la TIERRA. Naturalmente, se puede objetar que si somos un grupo social, entre los muchos que existen en diferentes países, tenemos derecho a interiorizar nuestra propia ideología. Mucho más aún, cuando esta no viola los principios básicos del orden moral que se considera fundamental en las clases actuales de la Tierra, y cuando no chocan bruscamente con los principios de las numerosas ideologías actuales que les son agradables.
Si esta contestación carece de sentido para algunos de sus hermanos, a cambio nos llena de tristeza, porque si tiene una base real viola y pervierte en sus raíces más íntimas nuestra verdadera intención, nuestro objetivo que se cifra precisamente en lo contrario: Respetar las múltiples formas de cultura que reinan en la Tierra.
Una cultura evolucionada como la contraria a la de la Tierra que tenemos en OUMMO, no es inyectable ni copiables sin provocar graves trastornos entre ustedes. Soñar con inspirarse en ellas para tratar de modificar favorablemente sus propios esquemas ideológicos es aceptable como simple fenómeno onírico. Intentar poner en práctica y traducir sus esquemas para acoplarlos artificialmente a sus esquemas morales, políticos y filosóficos, nos parece (con elementos de juicio suficientes) una ingenuidad pueril y una experiencia condenada al fracaso.
También nos inquieta la actitud aventurada de sus hermanos que, después de haber leído nuestros informes anónimos, torturan su espíritu tratando de inhibir sus creencias y sustituirlas por ideales purificados que imperan en un marco social tan distinto como el de OUMMO.
No creemos que, prejuzgando así, nuestra afirmación implique una actitud desdeñosa hacia las ideologías de la TIERRA. Precisamente, hemos insistido con toda sencillez en que, entre las múltiples ideologías de la TIERRA y en el grupo de pensadores de sus hermanos, pueden seleccionarse principios éticos de un sublime que nosotros mismos reverenciamos.
No podemos enseñarles nada en este campo, así como no podemos enseñarles nada en materia de arte, coordinación de sonidos o plastificación de formas y colores, disciplinas en las que, comparados con nosotros, ustedes son grandes maestros.
Otra cuestión es que, en lo que respecta a nuestra idiosincrasia especial y nuestro avanzado estado evolutivo, hemos socializado esquemas socioéticos que, para ustedes, aún se presentan como ideales inalcanzables.
Aparentemente, es fácil refutar la naturaleza de nuestros escrúpulos, cualesquiera que sean sus argumentos simplistas aparentemente cargados de razón, se objetará que la solución es muy simple: si nuestro objetivo es evitar toda impregnación de culturas externas a la Tierra, nada más sencillo que suspender esta correspondencia postal o telefónica con los hombres de la TIERRA.
Cuando iniciamos estos contactos, juzgamos que habíamos encontrado el procedimiento ideal que satisfacía una larga serie de exigencias. Se nos permite entrar en contacto con los OEMII de la TIERRA sin perturbar la RED SOCIAL. Este principio último es básico para nuestro cuerpo expedicionario en la TIERRA y ello por motivos muy importantes. Alterar el proceso biosocial que intentamos analizar es considerado por nosotros como una abominación. Pero además consideramos antiético tal influencia perturbadora. Ninguna civilización debe influir en el proceso normal de evolución que sigue otra RED SOCIAL.
Descubrimos no sin asombro, a través de tímidos ensayos llenos de reserva y precaución, que sin embargo era posible comunicarse con OEMII de este astro solidificado sin que tal información se difundiera de manera peligrosa en el entorno social circundante.
Nos era posible así dialogar o escribir nuestras informaciones a los hombres de la TIERRA sin perturbar el desarrollo de la RED SOCIAL, puesto que el escepticismo (lógica por otra parte) de sus nodos o miembros actuaba como amortiguador eficaz de la difusión de la información. Sujeta a la experiencia, esta inmunidad se revelaba plenamente eficaz.
De esta manera satisfacíamos dos nuevas exigencias. Por un lado, compensar de alguna manera para LA SOCIEDAD DE LA TIERRA el patrimonio informativo que ella nos provee en el curso de nuestro análisis sistemático del medio geológico, ecológico y cultural de este astro frío: con la permuta de otras informaciones dosificadas concernientes a nuestra civilización y otros aspectos de OUMMO.
Pero tenemos la esperanza de un futuro contacto con la civilización de la TIERRA y tratamos de experimentar a pequeña escala las consecuencias sociales sobre ustedes de una revelación de nuestra presencia en este planeta. Esta última previsión es frustrante puesto que hemos previsto que una tal presencia sería traumática para la evolución cultural de la TIERRA, pero también es posible que lleguen a aceptar que científicamente estamos entre ustedes en misión de estudio desde hace años.
Con este fin, consideramos válidos los documentos que les entregamos y que podrán servir de testimonio en un futuro próximo. Para ello realizamos diversos ensayos, eligiendo a sus hermanos de diferentes capas sociales y culturales, raciales y nacionales.
Necesitamos que los destinatarios de estos documentos elijan al menos conservarlos por simple curiosidad, incluso adoptando frente a su contenido una reserva lógica.
Lettre Ummite#1164