← Back to lettersSeñor Enrique Villagrasa
M A D R I D
13 de enero de 1967
Muy señor mío,
Seguramente se acordará de mí, puesto que no hace mucho le escribí una carta (NdT: Se trata de la E31/D3216) relativa al caso de los Señores que están aquí de la Planeta Ummo.
Por lo tanto: Para acabar me dirigí a ese Señor del que le hablé en mi carta y que es precisamente un Profesor titular de cátedra de la Universidad de Medicina de Madrid, porque creo que tiene más autoridad para estudiar el asunto. Él, al principio, estuvo de acuerdo en cuanto a la reunión aunque afirma que yo le facilité la lista de nombres de las personas a quienes ellos escriben. Yo, ahora, comprenderá que no puedo [hacerlo] hasta que venga su Director que se marchó en diciembre del año pasado.
Sin embargo, me dio la idea de escribirle esta carta que le envío, haciendo copias de la misma y pidiéndome encargarme personalmente de entregárselas ya que yo soy quien conoce los domicilios de muchos de ustedes.
Ciertamente, con todo el respeto que me inspira ese señor, y aunque reconozco que como médico y como profesor que es, sabe mucho más que yo, que no puedo compararme con él en cultura como es lógico, repito que discrepo con él en muchas cosas, aunque reconozco también que en otras no tengo nada que objetar y estoy totalmente de acuerdo.
En sí, habría un poco de confusión con este asunto ahora si saliese que ese señor dice que no cree cierto que esos señores vengan de Ummo. Reconozco que al principio también lo creía y así, si se lo dicen a una persona en frío, ésta podría pensar que están locos, como me pasó a mí, o que están haciendo una mala broma.
Me parece incluso natural que una persona, porque le llamen por teléfono y le digan muchas cosas de gran cultura y erudición, no vaya a creer algo tan fantástico y nosotros estamos al tanto de muchas cosas e incluso más nosotros los españoles que somos difíciles de engañar.
Pero lo que constato yo ya en estas horas es que esos hombres son extraordinarios. He visto dos de sus aparatos que son de alguna manera extraordinarios. He visto una pequeña esfera como de acero con tres agujeros moverse y quedarse inmóvil en el aire como conducida por radio y mi esposa puede testificar que una conversación que tuvo lugar en la intimidad fue escuchada por ellos.
Que alguien intente decirme que yo no vi mi esposa y yo algunas fotografías fantásticas que representaban una parte anatómica del cuerpo humano en todos los colores y en relieve, además tengo como testigo de esto a un señor de Madrid ante quien fui yo mismo por orden de ellos cuando ni siquiera sabía quiénes eran ni de dónde venían. Y recuerdo perfectamente que a este señor, cuyo nombre se me escapa pero cuya dirección quizás sea donde envían muchas cartas, mostró estas fotos a sus allegados. Podría mentir, pero no todos nos pondríamos de acuerdo. El profesor (NdT: Solo puede ser el Profesor Gallego) reconoce él mismo que le enviaron un aparato que no he visto pero que yo mismo devolví en una caja a estos señores de Ummo y lo creo perfectamente después de las cosas que he visto y oído. Entonces, ¿qué pruebas quiere más este señor? O soy retrasado mental, o no entiendo lo que piensa de ellos. Por un lado dice que no cree que sean de un Planeta de Ummo pues su forma de vestir, su rostro y sus manos son como las de la Tierra, pero luego dice que descarta que sean unos bromistas, unos locos o que sean una organización de espías. Que nos diga entonces con buena lógica qué son, si no son ninguna de esas cosas...! (NdT: El subrayado es manuscrito original, así como el signo de exclamación) Por otro lado, reconoce que su colega de América del Norte cree en ellos y yo mismo he visto la correspondencia que ha mantenido con él y sus traducciones del inglés al español. ¿Acaso él también, este médico especialista (NdT: Alusión a un párrafo de la carta D140 (TP37j) Gallego, luego el profesor escéptico del que habla el mecanógrafo es el Prof Gallego) del corazón, se dejará engañar? Creo que lo mejor es llamar a las cosas por su nombre. El pan pan y el vino vino. Y dejar de rodearse [de precauciones] para no admitir lo que es claro como el agua de altura. Para mí, lo que terminó de convencerme fue el hecho del Platillo Volante de Aluche que descendió en ese suburbio de Madrid. Había visto su anagrama mucho antes que es así (S-E30-1). Pues bien. La prensa y un libro titulado (El enigma de los platillos voladores) cuyo autor es un tal Antonio Ribera publicaron la relación de los hechos y los testigos vieron ese mismo anagrama. Si empiezan a tramar todas estas pruebas reconocerán que son demasiado fuertes para pensar que todo esto sea una broma o un fraude o cosa de unos cuantos chiflados. Eso es lo que os pasaría si los hubieras oído hablar o que al recibir sus escritos, te dijeran en seguida que tú te los has inventado y que la carta la escribiste tú y que estás loco. Para eso lo mejor ante los demás es callar porque encima sale uno perdiendo. Eso es lo que hago. Pues ahora lo que no entiendo es el escepticismo de mi esposa y el del señor Profesor. Mi mujer los ha visto y ha visto cosas sorprendentes y no hay nadie que la haya sacado de su manía de que son espías y que yo lo sé. Pero al menos ella no tiene la cultura de un doctor profesor. ¿Qué pruebas adicionales querría ese señor después de las que han dado...? Como toda prueba para dudar que vengan de Ummo dice que no es posible que vengan de allí, que está a 14 años luz, en sólo unos meses. Está claro que como con ellos sólo ha hablado de medicina, ¡va a estar informado! A mí que, sin tanto saber, tuve la humildad de preguntarles, me dieron una explicación satisfactoria que no está en desacuerdo con las teorías de Einstein. Él dice que no intentó preguntarles “para no llamar la atención”!!! ¡¡¡Mientras que yo les pregunté y ellos me explicaron!!! No tardarán en regresar. Y aquí en Madrid hay otros dos que ya conozco pero que sólo han escrito una carta. El hecho es que este profesor termina reconociendo que tampoco estaba seguro de que no fueran de Ummo. ¿En qué quedamos? Yo digo que lo más lógico es CREER o NO CREER, pero eso de no comprometerse es muy cómodo. Luego si todo esto resulta falso, se podrá decir. ¡Sí, lo dije yo! y si como yo, no dudo que se verifique la verdad de estos extraterrestres, estoy seguro de que diré: ¡yo ya lo adelantaba! Con eso, seguro que así no se puede equivocar.
Para los demás estoy de acuerdo con él, para que así tenga lugar esta reunión para la cual, aunque con una evidente descortesía de su parte, cosa que reconozco que me ha molestado, no hizo mención de invitarme cuando tengo tantos derechos como todos ustedes. Lo que no puedo hacer, por razones morales, es seguir dando nombres hasta que me lo autoricen. Además, debo decirles antes que, antes de hacerlo con respecto a cada uno de ustedes, también los llamaré por teléfono. Entonces puede suceder que algunos no deseen asistir para mantener su anonimato, o porque creen que todo esto es una mentira. Les saludo, su afmo (NdT: Abreviatura de "su muy dedicado") y servidor cierto, (Prefiero no firmar ahora hasta que todo esto se aclare) (1) Se trata del Sr. Sesma (NdT: Mención manuscrita)
Lettre Ummite#913